Clases entre goteras, moho y hasta setas en la pared: la crítica situación de la escuela La Sínia de Vic
Las familias de los 400 alumnos del centro denuncian la insalubridad por las humedades y filtraciones que se han agravado con las lluvias de los últimos meses

Entrevista a Yolanda Baena, presidenta del AFA de la escuela La Sinia de Vic
Barcelona - Publicado el
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Dar clase en aulas llenas de humedades, con goteras que caen del techo e incluso con moho creciendo en las paredes. Esta es la insostenible realidad que viven a diario los cerca de 400 alumnos de la escuela Sínia de Vic (Barcelona). La situación, que se arrastra desde hace años, ha llegado a un punto crítico, y las familias, agrupadas en la Asociación de Familias de Alumnos (AFA), han decidido alzar la voz para exigir una solución inmediata. Yolanda Baena, presidenta de la AFA, describe un panorama desolador que compromete tanto la educación como la salud de los menores.
El problema no es nuevo, pero las intensas y reiteradas lluvias de los últimos meses han agravado una situación ya de por sí precaria. Yolanda Baena explica que llevan mucho tiempo lidiando con estas deficiencias, pero ahora la situación ha empeorado notablemente. Las condiciones en las que los niños reciben clase "no son las más idóneas", afirma Baena, describiendo un entorno donde la humedad y las filtraciones son una constante en el día a día del centro educativo.
Un riesgo para la salud de los alumnos
Más allá de la incomodidad, la principal preocupación de las familias es el riesgo para la salud que esta situación supone para los niños. La presencia de moho en las paredes es especialmente alarmante. "Para la salud no es bueno", recalca la presidenta de la AFA. La comunidad educativa se cuestiona cómo se ha podido llegar a este extremo en un centro escolar, un espacio donde la seguridad y el bienestar de los menores deberían estar garantizados por encima de todo.

Aula de la escuela La Sínia
La situación es especialmente preocupante para aquellos alumnos con patologías previas o problemas respiratorios como el asma, a quienes la exposición continuada al moho y a un ambiente tan húmedo "tampoco les hace ningún bien", señala Baena. La AFA ha documentado gráficamente el estado de las instalaciones para demostrar la veracidad y la gravedad de su denuncia. La frustración es palpable entre los padres, que no entienden la falta de mantenimiento y la demora en la aplicación de soluciones.
Realmente, es ver para creer"
La degradación del edificio ha llegado a tal punto que la propia presidenta de la AFA asegura que "realmente, es ver para creer". La gestión diaria se ha vuelto "muy complicada", obligando al centro a adaptar constantemente las actividades y el uso de las aulas en función de dónde aparecen las nuevas filtraciones de agua. Esta situación no solo interrumpe la normalidad académica, sino que también genera una sensación de inseguridad y abandono entre la comunidad escolar.
Promesas de mejora sin fecha concreta
Ante la presión de las familias, el Departamento de Educación se ha comprometido a realizar una inversión importante para reparar la cubierta del edificio. Sin embargo, las familias ven esta solución como algo a "largo plazo" y exigen medidas urgentes. Aunque confían en que las obras se lleven a cabo, la incertidumbre sobre los plazos aumenta su preocupación. La comunidad educativa espera que se pueda recuperar la normalidad de cara al próximo curso.

Instalaciones de la escuela La Sínia
Según explica Yolanda Baena, les han comunicado que tienen "plazos para que de cara a septiembre esté en condiciones dignas". A pesar de esta promesa, la desconfianza persiste, alimentada por años de problemas sin resolver. La pregunta que resuena entre los padres es qué ocurre con el mantenimiento de las escuelas, ya que el caso de la Sínia no es único y existen otros centros con problemas similares de goteras y humedades.
Jornadas de puertas abiertas en un centro en crisis
La situación se tornó especialmente difícil durante las recientes jornadas de puertas abiertas, un momento clave para que las nuevas familias conozcan el proyecto educativo del centro. La presidenta de la AFA expresa la dificultad que supuso mostrar una escuela en un estado tan lamentable. La contradicción entre la calidad del proyecto pedagógico y el deterioro de las instalaciones es una fuente constante de frustración para el equipo docente y las familias.

Paredes llenas de humedades
No sé cómo se enseña una escuela en estas condiciones"
La impotencia se resume en la pregunta retórica que lanza Baena: "No sé cómo se enseña una escuela en estas condiciones". Finalmente, el objetivo de la AFA es claro y urgente: que se ponga fin a las humedades y las goteras para que los niños "puedan ir a clase en las condiciones que todos queremos para una escuela". La comunidad de la escuela Sínia solo pide un entorno de aprendizaje seguro, digno y saludable para sus hijos.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



