El grito de los carteros rurales: media hora de protesta para denunciar el colapso del servicio en Zamora
Los trabajadores inician paros para denunciar la falta de personal y exigir la cobertura de 30 puestos para garantizar el servicio en la provincia

Bienvenido Prieto habla sobre las demandas de los carteros rurales en Aliste
Zamora - Publicado el
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Los trabajadores de Correos en la provincia de Zamora han iniciado un ciclo de protestas para denunciar la situación insostenible que atraviesan por la falta de personal. Convocados por los sindicatos UGT, CSIF y Sindicato Libre, se concentran en Alcañices en un "paro de bocadillo" de 20 minutos, una medida que busca visibilizar su principal reivindicación: que se cubran todas las vacantes y las ausencias por bajas o vacaciones para no sobrecargar a la plantilla actual.
Un servicio público en riesgo
Según denuncian, esta falta de personal impide cumplir con la ley del Servicio Postal Universal, que garantiza el reparto cinco días a la semana. El representante sindical del CSIF Bienvenido Prieto advierte que esta situación provoca que correo importante se quede sin repartir. "Hay cartas de médico, hay notificaciones, hay gente que pide el paro y que tiene que presentarse si no se le quitan el paro", explica Prieto, subrayando el grave perjuicio para el ciudadano.

Cartel de la protesta en Zamora
La situación afecta a toda la provincia, tanto a la capital como a las zonas rurales, donde la falta de reparto es especialmente crítica. Los sindicatos aseguran que el servicio postal ya se está viendo gravemente afectado, con jornadas en las que es imposible sacar todo el correo pendiente, lo que incumple la normativa vigente.
Treinta puestos sin cubrir y datos falseados
Los sindicatos cifran en 30 los trabajadores que se necesitarían para cubrir las necesidades del servicio en toda la provincia de Zamora. Sin embargo, acusan a la dirección de la empresa de ignorar la realidad. "Creemos que se están falseando los datos y que el correo sale cumpliendo el servicio, cuando la realidad es que se quedan ahí cartas pendientes y no sale reparto", afirma Prieto.
Un ejemplo claro de esta precariedad se vivió en la oficina de Alcañices, donde de los siete carteros necesarios para repartir en 79 pueblos, solo se presentaron a trabajar cuatro. "Es imposible repartir cuando tienes una jornada y tienes que sacar una media de 15 o 20 pueblos", explican, denunciando la imposición de rutas inabarcables que se agravan cuando se suman pueblos de otros compañeros ausentes.
Si la empresa sabe que da un trabajo que no se puede realizar, entendemos que está hostigando"
CSIF Zamora
Esta sobrecarga de trabajo es percibida por la plantilla como una forma de acoso laboral. Los trabajadores sostienen que la empresa es plenamente consciente de que las tareas asignadas son irrealizables. "Si la empresa sabe que da un trabajo que no se puede realizar, entendemos que está hostigando, porque a sabiendas de que no se puede realizar, lo está ordenando que se haga", concluye Prieto.
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