Cómo evitar una discusión en casa esta Navidad
Los reencuentros familiares pueden ocasionar riñas o avivar viejas rencillas, fáciles de sortear si sigues estos cuatro sencillos consejos

Una familia, en Navidad
Publicado el - Actualizado
2 min lectura
Con el debido respeto a quien pueda darse por aludido: en toda familia, sea de sangre o política, hay un cuñado. O, mejor dicho: un 'cuñao'. Y las celebraciones de Navidad son muy propicias a que con su actitud se generen riñas o se aviven viejas rencillas, fáciles de sortear si sigues estos cuatro consejos de Eva Álvarez de Eulate, experta en 'coaching' educativo y personal, a su paso por Mediodía COPE Valladolid.
1. Mantén entretenida a esa persona "difícil"
Para muchas peronas "su conflicto" se debe "al deseo insatisfecho de sentirse útil y formar parte de algo más grande". No temas encomendarle alguna tarea. Pero deja "que la haga a su manera".
Es importante, además, buscar una justificación. "Buscar un porqué", explica Eva, "tiende a desencadenar el cumplimiento autómatico". Es más eficaz hacerle saber a esa persona "difícil" que "sería genial que pelaras unas patatas porque necesitamos hacer un puré para el asado". Eso funciona mejor que preguntarle: "¿Podrías pelar unas patatas, por favor?".
2. Cuidate tú, primero
Esto, básicamente, significa tomar precauciones para mantenerse "equilibrado". Regular las emociones, advierte Eva, "es más difícil cuando estamos cansados". Este agotamiento "induce a la lucha o a la huída".
Haz un poco de ejercicio, pasea por el campo o relájate en un 'spa' antes de acudir a una celebración. Estar "descargado" afecta "positivamente" a las relaciones sociales. Presta atención, también, a tus niveles de azúcar. Sal de la habitación donde estén todos, si es necesario, y respira profundamente.
Y, sobre todo, "resta importancia" a lo que puedan decir los demás. Si asistes a sus palabras como un mero observados "puedes llegar, incluso, a divertirte un montón".
3. No siempre tienes que tener razón
Huye de la necesidad de quedarte "con la perra chica", que diría tu abuela. Más importante que tener la razón es encontrar la manera de sentirte "poderoso, toreando a esa persona sin tomar lo que dice en serio aunque nos fastidie". Aunque cambiar de tema de conversación "también puede funcionar".
4. Una retirada a tiempo
Si comienzas a sentirte cansado, abandona antes de que se produzca una confrontación. "Es mejor irse temprano", recomienda Eva, "que arruinar la fiesta con una escena". Aunque los anfitriones puedan sentirse decepcionados.



