¿Puede tu casero entrar sin avisar? Esto es lo que la ley dice: 'Es un delito'
El abogado Roberto Portilla detalla los supuestos en los que un propietario puede acceder a la vivienda y el delito en el que incurre si lo hace sin consentimiento

¿Puede tu casero entrar sin avisar? Esto es lo que la ley dice: 'Es un delito'
Burgos - Publicado el
2 min lectura4:55 min escucha
Son muchos los propietarios que creen que conservan un derecho de acceso total a la vivienda que tienen alquilada, pero esta creencia se aleja por completo de la realidad. El abogado Roberto Portilla, de Portilla Arnaiz Abogados, aclara que esta acción vulnera derechos fundamentales. "Es importante recordar que el artículo 18 de la Constitución Española, como derecho fundamental, protege la inviolabilidad del domicilio", afirma Portilla. Esto significa que nadie, ni siquiera el propietario, puede entrar en la vivienda sin el consentimiento del inquilino o una autorización judicial previa expresa.
Cuándo puede entrar el propietario
La regla general de inviolabilidad tiene, sin embargo, excepciones muy tasadas y contempladas por la ley. Según explica Roberto Portilla, un casero podría acceder al inmueble ante una "reparación urgente, como podríamos entender a lo mejor una fuga de agua", siempre que medie un aviso del inquilino o de un vecino.
Otras de las circunstancias válidas incluyen la realización de revisiones que hayan sido "pactadas expresamente en el contrato y que hayan sido aceptadas por el inquilino". También se permite el acceso al finalizar el arrendamiento para "la entrega de las llaves para verificar el estado del inmueble" o cuando exista un "acceso autorizado judicialmente", como puede ser la ejecución de un desahucio.

Un hombre con las llaves de la casa en la mano
Un delito de allanamiento de morada
Fuera de estos supuestos legalmente establecidos, las consecuencias para el propietario son severas. Portilla advierte que "entrar sin permiso del inquilino en un inmueble podría conllevar automáticamente incurrir en un delito". En concreto, se incurre en un delito de allanamiento de morada, recogido en el artículo 202 del código penal.
Entrar sin permiso del inquilino en un inmueble podría conllevar automáticamente incurrir en un delito"
Abogado burgalés
La responsabilidad legal no es solo penal. El experto señala que esta actuación podría acarrear también una "responsabilidad civil por los daños y perjuicios" y una irreparable "pérdida de confianza" que complica la relación. Aunque la intención del propietario no sea maliciosa y responda a un simple "intento de control", la ley no lo ampara.

El abogado Roberto Portilla
La clave reside en el contrato de alquiler. Portilla subraya que mientras el contrato esté en vigor, se garantiza al arrendatario el uso y disfrute del inmueble. "En cuanto el contrato de arrendamiento está en vigor, no puede, si no es con el consentimiento del arrendatario, entrar en esa vivienda por muy propiedad que sea de él", insiste.
En cuanto el contrato de arrendamiento está en vigor, no puede, si no es con el consentimiento del arrendatario, entrar en esa vivienda"
Abogado burgalés
La comunicación como solución
Para evitar conflictos, la recomendación es clara: el diálogo. Si el propietario necesita hacer una revisión del estado del inmueble, debe establecer una "comunicación clara, respetuosa, donde se intenta convenir día y hora". Dicho aviso debe realizarse con "antelación suficiente".
Si se produce una "discrepancia o negativa por parte del inquilino", el propietario no debe tomarse la justicia por su mano. En ese caso, Portilla aconseja "valorar las opciones para que en su día pudiera solicitar el amparo judicial". El letrado concluye que la entrada nunca debe ser "por las bravas, sino de una manera consensuada".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




