Yoli lleva días incomunicada por la crecida del río cercano a su casa: "Tengo miedo a que me despidan, no puedo salir a trabajar"
El desbordamiento del río Sangrera a causa de las últimas borrascas ha dejado a varios vecinos atrapados en sus fincas sin poder salir a trabajar o ir al colegio

Desde el tractor, este río les impide salir de la finca
Toledo - Publicado el
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Las intensas lluvias de las últimas borrascas, como Marta, han provocado el desbordamiento del río Sangrera a su paso por San Bartolomé de las Abiertas, dejando a tres fincas completamente incomunicadas. Los vecinos llevan cinco días aislados sin poder salir de sus propiedades, con graves consecuencias para su vida diaria, como la imposibilidad de acudir a sus puestos de trabajo o al colegio.

Estado de la salida de estas fincas
Una situación desesperada
Una de las afectadas, Yoli, relata la angustia de la situación. La crecida del río ha formado socavones en los caminos y se encuentran sin servicios básicos. "Estamos incomunicados", explica, "la línea de Telefónica no va, WiFi tampoco tenemos y no me puedo mover de un punto concreto de la finca si no quiero perder la cobertura". Gracias a que ha encontrado señal ha podido dar la voz de alarma: "Como no viene nadie, puedo informar yo".
Para esta vecina, que trabaja en una residencia de ancianos en Talavera, la mayor preocupación es su empleo. "No puedo salir a trabajar", lamenta. De hecho, relata que un día casi se la lleva el agua con el coche y ahora el camino es intransitable. La incertidumbre laboral le genera una gran ansiedad: "El miedo que yo tengo es que me despidan porque yo no tengo la culpa de no poder salir a trabajar".
Un puente que agrava el problema
El desbordamiento se ve agravado por un puente viejo de más de 100 años que actúa como un "tapón". Según los afectados, la acumulación de ramas y hasta de enseres como frigoríficos y sofás impide que el agua fluya correctamente. "Si no vienen a limpiarlo, el río no desemboca y se está saliendo por todos lados", denuncia Yoli. La tierra, además, ya no tiene capacidad para absorber más agua, lo que empeora el escenario con cada nueva precipitación.
Vivir en fincas al lado de los ríos, no se lo recomiendo a nadie"
Afectada de las inundaciones
En total, las familias afectadas incluyen a un matrimonio con un niño de 10 años y a otros dos matrimonios en fincas colindantes. Aunque por ahora tienen comida, el temor a que la situación se alargue es constante. El alcalde está al tanto, pero la única solución por el momento es esperar a que baje el nivel del agua. La experiencia está siendo tan dura que Yoli concluye: "Vivir en fincas al lado de los ríos, no se lo recomiendo a nadie".
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