Denegada la autorización ambiental del proyecto de vertedero en Guadalajara
El águila imperial ha pesado en la resolución de la Dirección General de Economía Circular de la Junta, publicada hoy en el DOCM

Denegada la autorización ambiental del proyecto de vertedero en Guadalajara
Madrid - Publicado el - Actualizado
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En medio de la crisis por el Covid-19, contrasta la satisfacción que han sentido hoy los vecinos afectados por el proyecto de vertedero presentado por CESPA para su instalación en el término municipal de Guadalajara. Y es que la “Dirección General de Economía Circular” de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha denegado la “autorización ambiental” solicitada por la empresa para su construcción, tal como reza en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha de hoy.
Las principales responsables de este logro han sido, curiosamente, las 7 parejas de águilas imperiales que, según el Servicio de Medio Natural y Biodiversidad de Guadalajara, han nidificado en la Campiña y se verían amenazadas "severamente" por la planta de residuos, máxime cuando se trata de una especie en peligro de extinción. De hecho, según el informe de este Servicio, la zona debería ser calificada como “Suelo Rústico no Urbanizable de Protección Natural”.
Como no podía ser de otra manera, la portavoz de la Plataforma en contra del Vertedero en Guadalajara, Elena Navarro, ha expresado su "absoluta satisfacción" por la denegación, ya que muestra que "la lógica y el sentido común han prevalecido por encima de otros intereses" a la hora de tomar esa decisión. Un hito que, además, les lleva a cancelar la manifestación que tenían autorizada para el pasado 22 de marzo y tuvieron que aplazar por la emergencia provocada por el coronavirus.

En cuanto a los motivos que han llevado a la Dirección General de Economía Circular a denegar la autorización ambiental para la instalación del vertedero en esa zona, Navarro ha recordado que, además de la existencia de nidificaciones de parejas de águila imperial, existen otros factores de peso para impedir la instalación del vertedero, tales como "la calidad del aire, que se vería afectada, los malos olores, la aparición de insectos, la desaparición de la fauna actual, encabezada por parejas de águilas imperiales, filtraciones de aguas subterráneas, que repercuten en la salud de todas las personas que viven en la zona y en los cultivos que se dan, como es el caso del espárrago verde". Y es que, tal y como ha recordado, la portavoz de la Plataforma contra el vertedero, aunque la planta se ubicaría en el término municipal de Guadalajara capital, su actividad repercutiría en un área más amplia en la que se encuentran municipios como Yunquera de Henares, Fontanar, Málaga del Fresno, Marchamalo, Mohernando o Usanos, localidades que, de hecho, componen el colectivo.
Y ahora, contra la resolución de la Dirección General de Economía Circular de la Junta, la empresa CESPA puede interponer recurso de alzada en el plazo de un mes. Un recurso que, según el portavoz de Ecologistas en Acción en Guadalajara, Alberto Mayor, no tendría éxito, ya que "el águila imperial ibérica juega aquí un papel fundamental y la Junta de Comunidades de Castilla-la Mancha o a nivel judicial tienen argumentos fuertes más que suficientes como para no dar la razón a la empresa".

Cabe apuntar que este vertedero, solicitado por CESPA ya en 2010, ocuparía unas 20 hectáreas de terreno, contaría con una balsa de lixiviados de 4.200 metros y tendría capacidad para albergar hasta 30.000 toneladas de residuos industriales no peligrosos como cartón, papel, madera, plásticos, textil o chatarra.



