Varias calles de Santander serán intervenidas para evitar las inundaciones por el temporal: Estas son las calles afectadas
El Ayuntamiento inicia obras en la red de saneamiento para atajar los anegamientos que colapsan la capital cada vez que se producen lluvias intensas

Santander - Publicado el - Actualizado
3 min lectura0:20 min escucha
Las imágenes de calles convertidas en ríos, túneles cerrados y garajes anegados han dejado de sorprender en Santander cada vez que llueve con fuerza. Ante esta realidad, el Ayuntamiento de Santander ha comenzado a ejecutar un ambicioso plan de actuaciones contra inundaciones que busca atajar el problema de raíz, interviniendo en la red de saneamiento bajo el asfalto.
Episodios de precipitaciones intensas en los últimos años han puesto de manifiesto que el sistema de evacuación de agua no da más de sí en determinadas zonas. Cuando las lluvias fuertes coinciden con mareas altas, el resultado es siempre el mismo: balsas, colapsos y cortes de tráfico que afectan a la movilidad y la actividad comercial.
De los puntos negros a la acción
El punto de partida del plan ha sido un mapa de zonas inundables presentado a principios de año, que identifica los puntos negros recurrentes. Tras una primera fase en lugares como Candina, Corbanera o Nueva Montaña, el plan entra ahora en una segunda etapa centrada ya en el casco urbano.
Obras para ampliar la capacidad de la red
La primera gran actuación de esta fase se desarrolla en el entorno de la Plaza del Ayuntamiento y el Mercado de la Esperanza. El objetivo es aumentar la capacidad de la red para evacuar agua, lo que se traduce en la ampliación del diámetro de las tuberías, la renovación de imbornales y la sustitución de colectores por otros de mayor sección.
Concretamente, se ampliará la sección de dos grandes colectores: uno que conecta la Plaza de la Leña con la zona de la calle Enseñanza, y otro que discurre desde Isabel II hasta Calvo Sotelo. Son obras complejas pero imprescindibles para evitar que el agua vuelva a brotar en la superficie.
El consistorio ha explicado que los trabajos, con una inversión de más de 320.000 euros, se dividirán en cinco fases para minimizar las molestias. La duración prevista es de 13 semanas, con el objetivo de que la intervención esté finalizada en abril.
El plan no termina aquí
Una vez concluidos los trabajos en el centro, el Ayuntamiento prevé iniciar nuevas obras en otros puntos conflictivos. Entre las zonas ya identificadas están la Plaza de Numancia, la calle Burgos y el entorno de Valdecilla Sur. Además, en Santiago el Mayor ya se está ejecutando una estación de bombeo para gestionar excedentes.
Ante la pregunta de si estas obras acabarán definitivamente con las inundaciones, la respuesta del Ayuntamiento es clara: “no existe el riesgo cero”. Ninguna ciudad puede garantizar la ausencia total de anegamientos en episodios extremos, pero sí se puede reducir el impacto, evitar los colapsos recurrentes y ganar un importante margen de seguridad.
El Ayuntamiento también ha querido aclarar que la reciente avería en la calle Bonifaz, que dejó sin agua a unos 300 vecinos, fue un fallo puntual en la red de abastecimiento. Se ha insistido en que no tuvo relación alguna con las obras del plan contra inundaciones ni con episodios de lluvia.
Estas actuaciones, aunque poco visibles, son fundamentales para el funcionamiento de la ciudad. El plan contra inundaciones de Santander busca anticiparse al problema para que, cuando llegue el próximo chaparrón, la diferencia sea una calle transitable en lugar de un río improvisado.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




