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Operación de la Guardia Civil contras las peleas de gallos en Asturias

Hay 17 personas investigadas y se han inspeccionado 200 explotaciones avícolas

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Tiempo de lectura: 2'Actualizado 15:44

La Guardia Civil acaba de cerrar una operación contra las peleas de gallos en Asturias con 17 personas investigadas, 16 por un presunto delito de maltrato animal y otra más por el supuesto robo de 11 gallos de pelea valorados en 8.000 euros.

Los municipios donde se han detectado la existencia de gallos preparados para la pelea, son Langreo, Piloña, Soto del Barco, Carreño, Llanes, Cangas de Onís y Gijón. Las diligencias han sido puestas a disposición de las autoridades judiciales correspondientes.

Con motivo de la proliferación de las peleas de gallos clandestinas que la Guardia Civil está observando a nivel nacional, el Seprona inició en el mes de mayo en Gijón una investigación cuyo objetivo era determinar la incidencia de esta práctica en Asturias.

Durante los tres meses que duraron las investigaciones se han llevado a cabo un total de 200 inspecciones en explotaciones avícolas destinadas a la cría de aves para ocio y exposición, descubriéndose que en algunas de ellas se camuflaban explotaciones dedicadas a la cría de gallos de la raza 'combatiente español'.

En estas inspecciones se localizaron numerosos gallos preparados para ser utilizados en las peleas ilegales, a los que se les practican una serie de mutilaciones, como la eliminación de una parte de la cresta (descreste) o pelado del plumaje de las aves, para aumentar su rendimiento en el combate, considerándose que estas prácticas suponen un maltrato al animal, puesto que les provoca un notable sufrimiento.

Esta práctica está totalmente prohibida en el Principado de Asturias, en donde la peleas de gallos, así como todo tipo de preparación para la lucha de estos animales, como mutilaciones y cortes de crestas no están permitidas.

Además del corte de las crestas, y el pelado, se observaron en algunos de los animales heridas y cicatrices coincidentes con picotazos, lo que confirmaría que habían sido utilizados en peleas.

A resultas de las inspecciones llevadas a cabo en las explotaciones avícolas investigadas, el Seprona detectó numerosas infracciones administrativas relacionadas con la tenencia, cría, identificación y cuidados de estos animales, las cuales fueron puestas en conocimiento de las Autoridades competentes.