Las claves para prevenir el cáncer de cuello de útero: vacunación y cribado poblacional
La ginecóloga Elena López Viesca detalla la importancia de los nuevos test para frenar al virus del papiloma humano (VPH), causante de este tumor

Elena López Viesca en COPE
Oviedo - Publicado el
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Aunque el cáncer de mama es el más conocido, si se atiende exclusivamente al tracto genital, el tumor más frecuente en la mujer, sobre todo en la etapa posmenopáusica, es el cáncer de útero, seguido del de ovario y cérvix. Así lo ha contado en COPE Asturias la Dra. Elena López Viesca, quien lidera la consulta de ginecología en la Clínica del Dr. Castellanos de Avilés.
Un virus silencioso como causa principal
El cáncer de cuello de útero es uno de los pocos que hoy en día se pueden prevenir, ya que está causado por el Virus del Papiloma Humano (VPH), que es la infección de transmisión sexual más frecuente. Sin embargo, la doctora López Viesca subraya que es muy importante reseñar una idea: "Tener VPH no significa tener cáncer".
Tener VPH no significa tener cáncer"
Ginecóloga
La infección no se manifiesta de forma evidente, tal y como explica la experta: "La infección por el virus del papiloma no da síntomas, el cáncer de cuello de útero como tal da síntomas en estadios ya muy avanzados". El problema real surge en las mujeres en las que el virus persiste en el tiempo, durante un periodo de 10 a 15 años, generando cambios en las células del cuello del útero que pueden derivar en un tumor.
Los dos pilares de la prevención
La prevención se sostiene sobre dos pilares fundamentales. El primero es la vacunación frente al VPH, considerada prevención primaria. En España se vacuna a las niñas desde 2007 y a los niños desde 2023, habitualmente entre los 11 y los 13 años. Sin embargo, la ginecóloga recuerda que "todo el mundo puede tener acceso a la vacuna" y que esta ofrece una protección frente a los serotipos que producen el 90 % de los cánceres de este tipo.

El segundo pilar es la prevención secundaria o cribado, un campo que ha experimentado cambios recientes en España con la implantación de un programa de cribado poblacional. A diferencia del modelo anterior, donde la mujer acudía por iniciativa propia, "ahora sanidad ha implementado una serie de test" y se envían invitaciones a mujeres de entre 25 y 65 años para participar.
Este cribado, realizado por las matronas en los centros de salud, varía según la edad. Para las mujeres de 25 a 34 años, se realiza una citología cada tres años para detectar células alteradas. En el grupo de 35 a 65 años, se realiza directamente la determinación del virus del papiloma humano cada cinco años, un paso previo para saber si existe o no la infección.
¿Cuándo empezar con las revisiones?
Sobre el momento ideal para la primera visita al ginecólogo, la Dra. López Viesca señala que, si no hay problemas como reglas muy dolorosas o abundantes, "el mejor momento es en torno al inicio de las relaciones sexuales". El objetivo es que las jóvenes reciban información sobre enfermedades de transmisión sexual y anticoncepción. A partir de ahí, recomienda una valoración "aproximadamente cada año, año y medio".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



