La huella de Covadonga en el arte: Asturias reúne 45 obras de los grandes museos nacionales
La muestra exhibirá piezas del Prado, la Biblioteca Nacional, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, el Nacional de Artes Decorativas o la galería Cerralbo

Batalla de Covadonga
Asturias - Publicado el - Actualizado
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Asturias reúne en una gran exposición piezas de los museos nacionales más destacados para mostrar la huella que la batalla de Covadonga ha dejado en el arte y la cultura a lo largo de los siglos. La muestra forma parte del programa de actos diseñado por la Consejería de Cultura para conmemorar el 1.300 aniversario de la batalla.
En total, la exposición Covadonga a través del arte acogerá 45 obras procedentes del Museo del Prado, la Biblioteca Nacional de España, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, el Museo del Traje, el Museo Cerralbo de Madrid, el Museo Nacional de Artes Decorativas, el Museo de Bellas Artes de Asturias, el Museo del Pueblo de Asturias y el Museo de Covadonga.
La exhibición se inaugurará este viernes, 9 de septiembre, y permanecerá abierta al público en la sala Sabadell Herrero de Oviedo hasta el 6 de noviembre.
La muestra, comisariada por la doctora Alicia Vallina, propone un recorrido por las interpretaciones que los creadores de cada época han realizado del hecho histórico a través de diferentes disciplinas artísticas y descubre el impacto cultural y antropológico que Covadonga y la figura de Don Pelayo han tenido desde múltiples perspectivas.

"La elección de Don Pelayo como Rey de España", de Juan Ramírez de Arellano (1753), colección de la Real Academia de las Bellas Artes de San Fernando
De Madrazo a Vaquero Palacios
La variedad de expresiones artísticas que inspiró la batalla permite que en el catálogo de la exposición se encuentren obras de artistas tan dispares como Federico Madrazo, Jenaro Pérez Villamil o Joaquín Vaquero Palacios. La gran proyección del santuario y el enclave natural que lo rodea ha permitido que su imagen se haya exhibido en exposiciones internacionales como la de Sevilla en 1929 a través de carteles y postales.
La exposición Covadonga a través del arte articula la riqueza de esa producción artística en tres grandes bloques.
El primero de ellos, titulado Covadonga, a muchas voces, se centra en mostrar este lugar como un paraje simbólico fotografiado en numerosas ocasiones e ilustrado por artistas y viajeros en su triple vertiente histórica, espiritual y natural.
Las crónicas sobre la batalla trajeron una devoción mariana que convirtió a Covadonga en una referencia espiritual situada, además, en un enclave natural privilegiado. Grabados de los XVIII y XIX dejan constancia del magnetismo del lugar. La muestra también exhibirá la visión romántica del pincel de Jenaro Pérez Villamil y la interpretación escultórica de Manuel Bergaz y Carlos Salas, cedida por el Museo del Prado.

"Don Pelayo después de la derrota de Guadalete", dibujo de Federico Madrazo datado en 1842 cedido por el Museo del Prado
El segundo bloque expositivo, Pelayo rey: imagen y mito, analiza la representación simbólica de este personaje, que a partir del siglo XIX se convirtió en un símbolo romántico, que transitó entre el mito y la realidad. El rey de los astures suele aparecer representado rodeado de un paisaje montañoso o arropado por sus huestes, cerca del campo de batalla. Don Pelayo es siempre el centro de la composición, blandiendo sus armas o acompañado de ellas en una clara alusión a su carácter guerrero y valeroso. Especialmente relevantes son tres dibujos prestados para esta exposición por el Museo Nacional del Prado y realizados por Federico de Madrazo entre 1838 y 1842.
La última parte de la retrospectiva relata, a través de una selección variopinta de piezas, cómo los nombres del rey Pelayo y de Covadonga despiertan reacciones emotivas que han dado lugar a numerosas manifestaciones vinculadas al ámbito de la tradición y de lo popular (canciones, carteles, cómic, cine y publicidad). Una óptica antropológica y etnográfica que permitirá al espectador ver cómo este paraje sirvió para inspirar películas, eslóganes publicitarios o incluso alusiones en villancicos.

Cartel promocional diseñado por Joaquín Vaquero Palacios para la Exposición Internacional de Sevilla de 1929. Fondos del Museo del Pueblo de Asturias



