Asturias recupera el boceto original de la cubierta de la primera edición de "La Regenta"
El Museo del Pueblo de Asturias ha adquirido la obra que se atribuye al artista catalán Joan Llimona y que data de 1884. La figura de un trovador genera debate entre los expertos

Boceto original adquirido por el Museo del Pueblo de Asturias creado por Joan Llimona
Madrid - Publicado el
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El Museo del Pueblo de Asturias, en Gijón, ha comprado el boceto original realizado para la cubierta de la primera edición de la novela La Regenta, de Leopoldo Alas “Clarín”, editada en Barcelona en 1884 por Daniel Cortezo y Cía, dentro de la colección “Biblioteca de Arte y Letras”
Este boceto se ajusta bastante al diseño de la cubierta definitiva del libro, aunque en ésta se realizaron ciertas modificaciones que comprometieron la calidad y la comprensión de la cubierta del libro.
En la cubierta definitiva aparece la figura de un hombre que se ha interpretado como un trovador, motivo que, aparentemente, no guarda relación con el contenido de la novela.
LA FIGURA DEL TROVADOR GENERA DEBATE
Sin embargo, la misma figura que aparece en el boceto con la cara y una capucha que cubre su cabeza, ambas de rojo intenso, es una clara representación decimonónica del Mefistófeles de la ópera Fausto, de Charles Gounod, inspirada en la clásica obra de Goethe, que sí tiene muchas concomitancias con la historia que narra La Regenta.
Mefistófeles es el enviado del diablo para comprar el alma de Fausto y es el encargado de alterar y manipular los buenos sentimientos de las personas para que cambien su vida.
Las almas de los dos protagonistas de la novela, Ana Ozores y Fermín de Pas, estarían perturbadas por sentimientos contrarios a su estado normal. El mismo Clarín pensaba que era una novela «moral porque es sátira de malas costumbres»
ALUSIONES COMPLEJAS A FAUSTO
Las alusiones a Fausto en la novela son complejas, como ha estudiado Carolyn Richmond, catedrática de Literatura Española en la Universidad de la Ciudad de Nueva York:
«a primera vista parece existir una cierta vacilación entre cuál de los dos hombres -el Magistral o don Álvaro Mesía- desempeña en ella el papel de diablo. Para Ana, así como para otros personajes como Visita, don Álvaro es el “diablo”, el “tentador”, cuya aparición en el paseo por el Boulevard es recordada por la Regenta como una “aparición diabólica”
En efecto, los dos hombres juntos le parecen a ella “algo como San Miguel y el Diablo, pero el Diablo cuando era Luzbel todavía; el Diablo Arcángel también”, o sea, amigo y enemigo a quienes se imagina luchando por ella. En su inocencia, Ana no ha podido ver lo que hay de diabólico en su confesor, Fermín de Pas -un hombre, recuérdese, disfrazado de sacerdote».
REFERENCIAS A FAUSTO EN LA REGENTA
En la novela hay referencias explícitas a la ópera Fausto. En una de las escenas, al final de la celebración de la misa del gallo, donde han coincidido el magistral Fermín de Pas, la Regenta y su amante, don Álvaro Mesía, la protagonista se imagina a Mesía de la manera siguiente:
«Siguió viéndole en su cerebro; y se le antojó vestido de rojo, con un traje muy ajustado y muy airoso. No sabía si era aquello un traje de Mefistófeles de ópera o el cazador elegante, pero estaba el enemigo muy hermoso, muy hermoso...» (cap. XXIII).
Todo esto es lo que representa el primer boceto realizado para la cubierta de La Regenta que acaba de recuperar y adquirir el Museo del Pueblo de Asturias y que, muy probablemente, fue realizado por Joan Llimona y Bruguera (1860-1926), autor de las numerosas ilustraciones interiores del libro. La semejanza de algunos detalles de estas ilustraciones con el boceto así lo ponen de manifiesto.



