José Antonio Rodríguez, pregonero de la Semana Santa de Sevilla: "Sin fe, es un texto vacío"
Te contamos las claves que han formado parte del camino hasta este domingo de Pregón

Sevilla - Publicado el
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La Cuaresma se consume en Sevilla y la ciudad se prepara para uno de los hitos que marcan la cuenta atrás para la Semana Santa: el pregón. Este domingo, todos los ojos estarán puestos en el Teatro de la Maestranza, donde el periodista José Antonio Rodríguez Benítez (Sevilla, 1983) pronunciará el esperado texto. Reconocido por su extensa trayectoria en la comunicación cofrade, es hermano de la Esperanza de Triana, el Dulce Nombre, la Estrella y la Pastora de Triana, un vínculo que define su profunda conexión con la celebración.
La fe como pilar fundamental
El pregonero ha resaltado que su discurso no es un texto ornamental, sino una profunda declaración de fe. Para José Antonio Rodríguez, esta es la piedra angular de su mensaje. "Yo creo que un pregón sin la fe carece de sentido", ha afirmado con rotundidad. Considera que se puede componer "un texto muy bonito, literario, poético, pero si ese pregón no está fundamentado en la fe, es un pregón vacío".
Un pregón sin la fe carece de sentido"
Para ilustrar su visión, el comunicador traza un paralelismo entre el arte y la devoción. Compara la belleza estética de obras como 'El descendimiento' de Van der Weyden con la capacidad de generar devoción del misterio de la Quinta Angustia de Pedro Roldán. Aunque la primera es "sublime y bella", defiende que la segunda "se lleva el gato al agua" porque "promueve una fe, remueve los cimientos". Un pregón, a su juicio, debe seguir ese mismo camino y trascender lo puramente literario.
Un pregón marcado
El destino ha querido que su designación como pregonero coincida con un año de especial significado para su hermandad, la Esperanza de Triana, que ha celebrado la Misión de la Esperanza. El pregonero lo interpreta como "un regalo de la Virgen" Este acontecimiento ha impregnado por completo la estructura y el alma de su texto. "El pregón está contagiado de todo eso, de principio a fin. Estará presente la misión, porque nos ha marcado a todos", asegura.
Según José Antonio, la misión ha dejado "imágenes muy fuertes" y "sentimientos muy duros, a veces, contradictorios", como la experiencia de "vivir con felicidad en territorios donde se sufre tanto". Toda esa carga emocional y vivencial se vuelca hoy en el atril del Maestranza.
Además, esta Cuaresma le ha brindado otro momento de profunda intensidad junto a la Virgen de la Macarena. El pregonero tuvo la oportunidad de sostener a la imagen en el tradicional acto de traslado para su besamano, una experiencia que le ha impactado enormemente. "Cuando tú coges a la Macarena, la sientes, sientes el calor de la Virgen en tu pecho, es una sensación que es muy difícil de escribir", confiesa emocionado.
Sentir el calor de la virgen en tu pecho es una sensación muy difícil de escribir"
El periodista relata el instante con detalle: "Te dicen: mira, con la mano izquierda, cógele la cintura, te la echas en el pecho y con la derecha le aguantas la espalda". Añade que fue "un momento muy especial" tener "su mejilla prácticamente rozando con la mía", una vivencia que, subraya, "es mucho más intensa de lo que después los pregoneros te cuentan".
La trascendencia del atril del Maestranza
Durante este tiempo, José Antonio Rodríguez ha sido más consciente que nunca de la magnitud que implica ser el pregonero de la Semana Santa de Sevilla. "Me he dado cuenta de la importancia que tiene el pregón, que está por encima de lo que yo ya pensaba", admite. Viajar por trabajo le ha permitido comprobar cómo se le reconoce principalmente por este encargo, constatando el peso específico que tiene la celebración sevillana en todas partes.
Para reforzar esta idea, recuerda las palabras de Joaquín Caro Romero, poeta con premios nacionales, quien decía que él "en Sevilla no era nadie hasta que no lo designaron pregonero". También menciona a Carlos Herrera, de quien le han contado que "también ante su pregón, pues estaba nervioso". Esto le lleva a concluir que "hasta el más experto tiembla ante el atril del Maestranza", un papel que queda para toda la vida.
En este camino hacia el día de hoy, José Antonio ha contado con un pilar fundamental: su familia. Asegura que "una de las mayores alegrías" es el hecho de ser un "pregonero relativamente joven" y que sus padres "están con salud, son conscientes y están disfrutando de este camino tanto como yo". Asegura que su familia, aunque no muy amplia, "es una piña" y están viviendo juntos esta experiencia con una enorme intensidad.
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