CLIMA
No llueve ni lo hará en las próximas semanas. La sequía ahoga al campo andaluz
La cuenca del Guadalquivir recibe un 75% menos de aportaciones con respecto a la media histórica. Las lluvias son un 46% inferiores y los recursos embalsados han bajado a la mitad

Jaén - Publicado el - Actualizado
3 min lectura
La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), organismo dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, ha acogido hoy la primera Comisión de Desembalse de 2022. En el transcurso de la convocatoria, el presidente del Organismo, Joaquín Páez, ha advertido de la necesidad de "ser conservadores y realistas en nuestras previsiones para la campaña de riego del 2002, año que ya es el quinto más seco de la serie histórica que maneja la CHG".
En este sentido, se ha recordado que, a día de hoy, la cuenca padece un 75% menos de aportaciones con respecto a la media histórica. En este mismo periodo, las precipitaciones han sido un 46% inferior y los recursos embalsados han supuesto un 49¿2% menos que los almacenados de media en los últimos 25 años.
A situación hidrológica se han sumado las previsiones meteorológicas arrojadas durante la Comisión, que prevé en un 95% una campaña sin precipitaciones y solo una posibilidad del 40% de que se desarrolle un año similar al de 2021, ya considerado un año seco.
En este contexto, la Comisión de Desembalse ha anunciado que, en el peor de los escenarios, en el que se contemple una ausencia total de precipitaciones, se maneja un desembalse de 450 hm³ para el Sistema de Regulación General. En el mismo contexto, la previsión de dotación se encontraría en torno a 1.000 m³/ha, un 83% menos de la dotación máxima cifrada en 6.000 m³/ha.
La COAG Andalucía ha exigido que las organizaciones profesionales agrarias estén representadas en la comisión permanente de sequía, constituida en el seno de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, "como ya ha ocurrido en otras ocasiones".
En un comunicado, la COAG ha demandado a la Confederación más vigilancia y control de los regadíos sin dotaciones, tanto en aguas superficiales como subterráneas, especialmente las de las grandes macro fincas, "detrás de las cuales están los fondos de inversión", en un contexto de sequía severa en la cuenca.
También ha pedido a la CHG, que ayer reunió a la comisión de desembalse, que "aclare si esos 1.000 m³ por hectárea de dotación serían de forma lineal o dependiendo del cultivo" y concrete "en qué momento se podría empezar a coger agua, y cómo se van a hacer esos desembalses para que se pueda prever el uso del agua de la forma más eficiente posible".
Ante estos datos, la Confederación ha recordado que estas previsiones siempre se revisarán al alza - en caso de nuevos episodios de precipitaciones-, y nunca a la baja. No obstante, también se ha remarcado que, una vez se aprueben definitivamente las dotaciones en la Comisión previa al inicio de la campaña -meses de abril o mayo- no se modificarán bajo ningún concepto los acuerdos aprobados en pro del principio de unidad para evitar agravios comparativos.
Antes de finalizar, el presidente de la Confederación, Joaquín Páez ha apelado "a la colaboración, la implicación y la comprensión de todos los usuarios en esta situación tan complicada, especialmente de los regantes", a los que ha recordado la necesidad de respetar el condicionado de sus concesiones, lo que implica la imposibilidad de tomar agua procedente de los desembalses mientras no se cumplan los caudales ecológicos.
En la actualidad, el volumen embalsado en los 48 embalses de regulación de la cuenca asciende a 2.320 hm³ (28¿6% de la capacidad total de embalse), 960 hm³ menos que hace un año. A pesar de ello, continúa garantizado el suministro de agua a corto-medio plazo para el abastecimiento de la población.



