OPINIÓN
Las Divinas Palabras con Ernesto Medina. Hoy: 114 Tapas
"la primera entrada lo remitirá al número de tapas de registro que hay en la calle Maestra. Una tapa cada metro lineal"

Las Divinas Palabras con Ernesto Medina. Hoy: Tapas
Jaén - Publicado el - Actualizado
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El número 114 es divisible por dos puesto que es par. Por tres porque la suma de sus dígitos es múltiplo de tres. Se puede dividir por seis al serlo simultáneamente por dos y por tres. Para ser una cifra perdida más allá de la centena no está mal. Del artículo centésimo décimo cuarto de la Constitución se utiliza sólo el apartado segundo, las mociones de censura. El primero, que versa sobre la negación de la confianza al Gobierno, yo creo que no se usado nunca. Será porque el presidente y sus ministros tienen tal autoestima que no necesitan ningún tipo de refrendo. Será.
En la línea 114 de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid se montan quienes van de la Avenida de América al Aeropuerto de Barajas o de Adolfo Suárez o como quiera que se llame. Los usuarios del autobús obviamente no tienen una Harley-Davidson Fat Bob 114 en la que se desplazarían tan chuléricamente.
Quizá aprovechen el trayecto para jugar con Pokemon por la ruta 114, que he leído en los manuales que está sita en el noroeste de Hoenn. En esta ruta se halla la Cascada Meteoro y la casa de Aredia. Es el único lugar donde se puede encontrar a Zangoose y a Seviper, que ignoro qué o quiénes son, pero hay que ver lo que dan de sí los buscadores de Internet. Algún adolescente estará deseando llegar a su casa para seguir el juego en una pantalla de 114 centímetros, que es un pantallón de 45 pulgadas. Ahí es nada.
Tranquilos, dilectos oyentes, que no me he vuelto un maniaco del 114, que por otra parte ni es diabólico ni esotérico. Sucede que no quepo en mí de satisfacción porque a partir de ahora cuando alguien aburrido “guglee” al azar 114, la primera entrada lo remitirá al número de tapas de registro que hay en la calle Maestra. Una tapa cada metro lineal. No me digan ustedes que no es un pasón. Un récord Guinness inédito.
Por eso no entiendo que el concejal de mantenimiento urbano haya tenido que justificar el “tapeo” por razones de infraestructura o haya aducido que cuando se pongan los veladores de las terrazas el mosaico o colache -José Ángel Marí dixit- no será percibido por el peatón. No, hombre, no. Nada de excusas. Antes bien, añádase como un motivo más para que la Catedral obtenga la distinción de patrimonio de la humanidad: la mayor concentración mundial de tapas de registro por metro cuadrado. Estamos que nos salimos.
Palabras, divinas palabras.



