Jaén se entrega a la Semana Santa en un Domingo de Ramos que mira al misterio de la Pasión
Monseñor Chico Martínez preside la procesión de palmas y anima a los fieles a recuperar el sentido cristiano de estos días sin quedarse en la emoción pasajera

Jaén se entrega a la Semana Santa en un Domingo de Ramos que mira al misterio de la Pasión
Jaén - Publicado el
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Cientos de jiennenses han participado este Domingo de Ramos en la tradicional procesión de las palmas, que da inicio oficial a la Semana Santa en Jaén. A pesar del viento gélido, los fieles se congregaron primero en la iglesia del Sagrario y después en la Catedral para la bendición de los ramos y la posterior Eucaristía, presididas por el obispo, monseñor Chico Martínez.
La procesión partió del Sagrario, adornado para la ocasión con palmas y ramas de olivo. Antes de iniciar el recorrido hacia la Seo jiennense, el obispo ha bendecido los ramos afirmando: "Que estos pequeñas ramas y hojas aclamen a Cristo como a nuestro Señor, que nos trae plenitud de vida, aun cuando tengamos que caminar con él por el difícil camino del sufrimiento y de la muerte hacia la victoria final".
El misterio de la entrega
Ya en la Catedral, don Sebastián ha centrado su homilía en la necesidad de ir más allá de la alegría inicial. "La Iglesia no quiere que nos quedemos en una emoción pasajera, sino que entremos en el misterio de estos días santos", ha señalado. Ha destacado que la palabra que atraviesa el relato de la Pasión es "entregar", pero que existe "una verdad más honda: nadie le quita la vida a Jesús; "Él la entrega"", convirtiendo el Calvario en "la expresión suprema del amor de Cristo".
Nadie le quita la vida a Jesús; Él la entrega"
Una participación interior
Durante su predicación, el Obispo del Santo Reino ha animado a los fieles a no ser meros testigos. "La Semana Santa comienza bien cuando dejamos de mirar solo a los personajes del Evangelio y permitimos que el Evangelio nos mire a nosotros", ha insistido. Por ello, ha pedido una "respuesta concreta" para "recuperar el sentido auténticamente cristiano de la Semana Santa" y vivirla desde la fe, la oración y la gratitud.
La Semana Santa comienza bien cuando dejamos de mirar solo a los personajes del Evangelio y permitimos que el Evangelio nos mire a nosotros"
La celebración ha continuado con la profesión de fe y las ofrendas, llevadas al altar por una familia. Con el deseo de una santa semana, el prelado ha concluido la Eucaristía pidiendo que estos días se vivan en las calles, pero también desde el sentido profundo de los misterios que se celebran y que dan sentido a la fe.
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