Ernesto Medina denuncia el abandono del paraíso natural de Jabalcuz en Jaén
En su columna de opinión semanal 'Las divinas palabras', Medina lamenta el estado de este paraje y la inacción política para protegerlo

Las divinas palabras de Ernesto Medina
Jaén - Publicado el
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El profesor y columnista Ernesto Medina ha expresado su indignación por el estado de abandono del paraje de Jabalcuz en su columna de opinión semanal ‘Las divinas palabras’. Medina contrapone la belleza natural de la zona, elogiada por figuras como el arquitecto Chueca Goitia, con la “incuria” y la desidia actual que, en sus palabras, le provocan “instintos asesinos”.
Un paisaje 'que recuerda a Grecia'
Medina recuerda en su artículo las palabras del reputado arquitecto e historiador del arte, quien admiraba profundamente la Catedral de Jaén. Según recogió de una conversación con Miguel Conejero, Goitia la consideraba “la más perfecta” de las tres catedrales renacentistas andaluzas y su sacristía, obra de Andrés de Vandelvira, como “la más bella de toda España”.
Sin embargo, el arquitecto sentía una admiración aún mayor por los alrededores de la capital. Chueca Goitia escribió: “El paisaje de Jaén es abrupto, generoso, variado”. En sus textos, llegó a comparar el entorno del castillo de Jaén con el país heleno: “Una Grecia que yo vi con ojos juveniles y asombrados, y que volví a ver en el viejo Jaén”.
Impotencia frente a la desidia
La frustración del columnista nace de una reciente visita a Jabalcuz, donde el agua brotaba “impetuosa” mientras las antiguas termas permanecen abandonadas. Medina critica con dureza los carteles que anuncian una futura “puesta en valor” que nunca llega, una expresión que, según afirma, le hace subir “la bilis”.
En cualquier ciudad con una cuarta parte de la belleza y encanto de nuestros lugares, los explotan y venden como si fueren el jardín del Edén"
Medina reflexiona sobre el potencial turístico desaprovechado en conversación con sus hermanos Jesús y Javier, lamentando la inacción política. “En cualquier ciudad con una cuarta parte de la belleza y encanto de nuestros lugares, los explotan y venden como si fueren el jardín del Edén”, señala en su columna. En cambio, critica, “nosotros, que realmente tenemos un pedazo del paraíso, lo ignoramos y maltratamos”.
A pesar de la lluvia, el periodista no estaba solo en Jabalcuz, donde asegura que había una “romería de gente”. En la mirada de los jiennenses, afirma haber visto una mezcla de “orgullo de posesión tan preciosa” y lágrimas que no sabía si atribuir a la humedad o a la “impotencia”.
Tanta lluvia de estos días no ha conseguido eliminarme los instintos asesinos que me asaltan al contemplar la incuria con la que tratamos nuestros tesoros"
Ernesto Medina
La indignación de Medina alcanza su punto álgido en el cierre de su artículo, donde confiesa sus peores sentimientos ante la negligencia. “Tanta lluvia de estos días no ha conseguido eliminarme los instintos asesinos que me asaltan al contemplar la incuria con la que tratamos nuestros tesoros”, escribe. El autor concluye con una promesa fruto de la frustración: “Maldigo, juro en arameo, y me prometo que nunca más votaré”.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



