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Semana Santa

La Virgen de Regla reúne a miles de devotos en su anual procesión

La Patrona de Chipiona es una de las imágenes con mayor devoción del país, como se certifica cada ocho de septiembre

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 14:32

Cada ocho de septiembre se celebra la Natividad de María. Numerosas son las imágenes que se echan a las calles en ese día. Entre ellas, la Patrona de Chipiona. La Virgen de Regla reúne a miles y miles de devotos que son fieles a sus cultos: novena, rosario de la aurora, procesión y besamanos. Tal es el fervor y devoción que todos los días de la novena, los primeros bancos suelen estar ocupados nada más abrir el Santuario, con unas dos horas y medias por delante hasta que comience el rezo del Santo Rosario.

Todas las procesiones tienen su encanto, en mayor o menor medida, de una forma u otra. Y los cofrades solemos ser examinadores de las distintas singularidades que contribuyen a ese atractivo: cómo está vestida la imagen, exorno floral, acompañamiento musical y un largo etcétera. Y todos estos elementos son importantes, a la par que secundarios. Sin embargo, suelen copar las tertulias y charlas entre los distintos corrillos de amigos cofrades.

Si nos ceñimos a ese análisis, la procesión de la Virgen de Regla cuenta con un altísimo nivel. Para este año, la Virgen iba ataviada como el día de su Coronación, en 1954. Para ello, la Comunidad Franciscana anunció que se consiguió localizar y restaurar una saya que estaba extraviada. En el aspecto musical, la Banda de Música Julián Cerdán puso sus sones durante la procesión. Antes, en el interior de la Iglesia y como preludio a su salida, el organista Emilio Soto interpretó el Himno de la Coronación de la Virgen de Regla y la Marcha Real. Tras esto, el paso llegaba al dintel de la puerta y el tradicional olor a nardos comenzaba a inundar las calles de Chipiona.

No obstante, la grandeza de la Virgen de Regla reside en su capacidad de convocatoria. Decenas de miles de personas unidas por la fe y devoción a la Santísima Virgen. Precisamente, el motivo por el que sale una imagen a la calle es lo más destacado en el caso de la procesión de la Patrona de Chipiona. Quien desee conocer lo que significa la palabra devoción, debe acudir el octavo día septembrino al recorrido de la Virgen. Su paso avanza entre una auténtica marea de palmas, vivas y lágrimas. Y de móviles también. Unos, para sacar fotos o vídeos e inmortalizar el efímero momento. Otros, para que aquellos seres queridos que se encuentran a numerosos kilómetros de distancia de su Patrona la sientan tan cerca como el familiar que sostiene el dispositivo.

En esta cita, cualquier momento puede llegar a ser emocionante. No obstante, hay algunos que destacan. Uno de los grandes instantes es cuando, en plena Avenida de Jerez y una vez superada la frondosa arboleda, los rayos de sol tienen como destino el rostro moreno de la Virgen. Luz entre las tinieblas.

Otro de los momentos más memorables es cuando esa misma luz solar desaparece entre el horizonte de la playa a los sones del Coro Catedralicio de Jerez. Toda puesta de sol tiene su punto de magia, pero la de esta fecha tiene una belleza inigualable, con la Virgen dispuesta para contemplarla en el entorno del Humilladero. El coro de la Capilla Musical Catedralicia de Jerez, dirigido por Ángel Hortas, fue el encargado de embellecer aún más el acto con sus cantos.

Por último, la multitudinaria recogida. El 'hasta pronto' de todo un pueblo. Un año resta entonces para que la Patrona salga de nuevo a bendecir a sus vecinos. Trescientos sesenta y cinco días para que muchos cofrades nos paremos a reflexionar sobre qué es lo verdaderamente importante en este mundo de las Hermandades. Para llevarnos esa 'bofetada' tan necesaria cuando la Verdad se impone a lo secundario.

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