Manolín Santander desvela su "batidora de sentimientos" antes de volver al Falla
El coplero, figura clave de la fiesta, compagina la ilusión con el desgaste del Concurso mientras prepara su doblete en el Falla

Manolín Santander habla del estreno de su chirigota en el COAC 2026
Cádiz - Publicado el
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Manolín Santander afronta una nueva participación en el Carnaval de Cádiz con su chirigota, CadiSapiens, la involución, como uno de los platos fuertes de las clasificatorias del COAC 2026. El autor y director, considerado un "joven veterano" de la fiesta, confiesa llegar con "nervios de ilusión", pero también con una "batidora de sentimientos" debido al desgaste que le provocan ciertos aspectos del Concurso.
Cansancio y prudencia ante el Concurso
El chirigotero se muestra crítico con algunas dinámicas actuales, principalmente con el calendario. "Me cansa la fecha, que me cansa que sea tan temprano el Carnaval y no se ponga solución", ha asegurado. Esta situación le hace sentirse "fuera de tiempo" y le cuesta adaptarse, pese a que este año su agrupación actúa en los primeros días.
Tras años siendo una voz clara sobre las polémicas de la fiesta, Santander ha optado por un enfoque más cauto. Según ha explicado, prefiere no señalarse porque al final "salen victoriosos gente que piensa como yo, pero se calla la boca", por lo que ha decidido adoptar una nueva prudencia: "Prefiero callarme la boca y por lo menos vivo tranquilo".
Prefiero callarme la boca y por lo menos vivo tranquilo"
Doblete de éxito y un sueño cumplido
A pesar del cansancio, vive una "etapa muy bonita" en el Carnaval. Al éxito de su proyecto de chirigota, con el que no ha bajado del sexto puesto en cuatro años, logrando un primer y un segundo premio, se suma este año su participación en la comparsa de Jesús Bienvenido. Para Santander, formar parte de este grupo era "un sueño que tenía" y una oportunidad que "no podía dejar pasar".
Compaginar ambos proyectos de alto nivel exige una gran organización. Su secreto, según ha revelado, es la eficiencia en los ensayos de la chirigota, de una hora y cuarto, lo que le permite después incorporarse al ensayo de la comparsa. "Ensayo a las 9, a las 10 y poco estoy listo, me incorporo a la comparsa a las 10 y 20", ha detallado sobre su rutina diaria.
La bandera de la chirigota clásica
Santander se siente heredero de una forma de hacer chirigotas que considera necesario preservar. "Casi que me siento la obligación, porque si faltamos nosotros... no es tanto que sea yo, sino el emblema, ese tipo de chirigotas", ha reflexionado. Considera que su grupo es de los pocos que mantiene viva esa esencia más pura y gaditana.
Esta posición, sin embargo, también tiene sus inconvenientes. El autor siente que el estilo clásico está "encorsetado" y no goza de la misma libertad creativa que otras propuestas. "Estamos destinados a hacer ese tipo de chirigotas y que no se pierdan", ha lamentado, aunque reconoce que es el único registro que su cabeza "plantea" a la hora de crear.
En el plano personal, el coplero ha afirmado con optimismo que está "saliendo del boquete" tras una etapa personal complicada. El apoyo de su familia, amigos, la chirigota y su hija ha sido fundamental. Por ello, ha querido lanzar un mensaje de ánimo: "Hay muchos métodos para salir de la oscuridad y, sobre todo, apoyándote en la gente que tú sabes que te quiere".
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