Los podólogos alertan del principal error que daña los pies en Semana Santa
El Colegio de Podólogos de Andalucía advierte que usar calzado sin adaptar durante las procesiones es la primera causa de ampollas, heridas e infecciones

Calzado
Almería - Publicado el
2 min lectura
Con la llegada de la Semana Santa, el Colegio Profesional de Podólogos de Andalucía (COPOAN) ha lanzado una advertencia clave: estrenar calzado durante las procesiones es la principal causa de lesiones en los pies. Los expertos señalan que las largas jornadas de caminatas propias de esta festividad exponen los pies a un esfuerzo para el que no siempre están preparados.
El problema de usar zapatos nuevos es que todavía no se han adaptado a la forma del pie ni a la pisada. Esta falta de adaptación genera una fricción continua que deriva en las consultas más habituales en las clínicas: ampollas, rozaduras, heridas abiertas, hematomas bajo las uñas e incluso uñas encarnadas.
Rosario Correa, presidenta de COPOAN, ha confirmado esta tendencia. "Cada año vemos cómo, tras los primeros días de Semana Santa, aumentan las consultas por ampollas, rozaduras o uñas encarnadas, en muchos casos derivadas de haber utilizado calzado nuevo sin adaptación previa", ha señalado.
Aumentan las consultas por ampollas, rozaduras o uñas encarnadas""
Presidenta de COPOAN
Los podólogos avisan de que una lesión que parece leve puede agravarse si no se trata a tiempo, sobre todo en grupos de riesgo como personas con diabetes o patologías previas. Además, el esfuerzo prolongado incrementa el riesgo de otras afeiones como la fascitis plantar, la tendinitis o diversas sobrecargas musculares.
Consejos para prevenir lesiones
Para evitar estas dolencias, los especialistas recomiendan preparar los pies en los días previos. Aconsejan realizar caminatas progresivas, hidratar la piel diariamente con cremas específicas, cortar las uñas de forma recta y revisar la presencia de durezas o callosidades. Es fundamental, además, utilizar el calzado previamente para que se vaya adaptando al pie.
Después de las largas caminatas, el cuidado es igualmente crucial para la recuperación. Se deben lavar los pies con agua tibia y jabón suave, secándolos meticulosamente, sobre todo entre los dedos. También es beneficioso aplicar crema hidratante y elevar los pies durante unos minutos para reducir la inflamación.
En caso de hinchazón, los baños de contraste con agua templada y fría pueden ser de gran ayuda. Si aparecen ampollas o heridas, es importante no manipularlas, desinfectarlas y protegerlas con apósitos adecuados para evitar infecciones y otras complicaciones.
Finalmente, desde el Colegio de Podólogos de Andalucía hacen un llamamiento a la población para que, ante cualquier dolor persistente, herida o molestia, se acuda a un profesional. Animan a los ciudadanos a no normalizar el dolor al caminar.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



