Baloncesto | NBA
Los Raptors sobreviven a un espectacular Curry y vuelven a tomar ventaja
Toronto puso el 2-1 en la Final de la NBA tras ganar 109-129 en la cancha de los Warriors pese a los 47 puntos de Stephen Curry.

Toronto
Madrid - Publicado el - Actualizado
3 min lectura
GOLDEN STATE WARRIORS, 109 - TORONTO RAPTORS, 129 (1-2)
Kawhi Leonard con 30 puntos, siete rebotes y seis asistencias encabezó el ataque de los Raptors de Toronto que se impusieron como visitantes por 109-123 a los diezmados Warriors de Golden State en el tercer partido de la Final de la NBA y se colocaron con ventaja de 2-1 al mejor de siete.
Junto a Leonard que también aportó dos recuperaciones de balón y dos tapones, Kyle Lowry logró 23 puntos, con cinco triples de nueve intentos, y nueve asistencias. Además, Pascal Siakam firmó 18 puntos, nueve rebotes y seis asistencias y Danny Green otrós 18 puntos, mientras que Marc Gasol también fue factor ganador al conseguir 17 puntos en los 26 minutos que estuvo en la pista del Oracle Arena.
Marc Gasol anotó 6 de 11 tiros de campo, incluido un triple de cuatro intentos, y estuvo perfecto 4-4 desde la línea de personal, además de capturar siete rebotes y repartir cuatro asistencias, lo que le permitió ganar el duelo individual al pívot DeMarcus Cousins, de los Warriors.
El base Fred VanVleet llegó a los 11 tantos, pero sería Serge Ibaka el factor decisivo al anotar seis tantos clave al inicio del cuarto periodo que impidieron la remontada de los Warriors y además ser insuperable bajo los aros al colocar seis tapones. Ibaka disputó 22 minutos y anotó 2 de 4 tiros de campo y 2-2 desde la línea de personal, con cinco rebotes, una asistencia y dos recuperaciones.
Como equipo los Raptors tuvieron un 52 (43-82) por ciento de acierto en los tiros de campo y el 45 (17-38) de triples, comparados con el 40 (36-91) y 33 (12-36), respectivamente, de los Warriors, que ganaron el duelo bajo los aros con 41 rebotes por 40 de Toronto.
Pero los Warriors, sin Kevin Durant y Klay Thompson, además de Kevon Looney nunca pudieron competir con un equipo que fue superior en todas las facetas del juego. Solamente Stephen Curry, que dio todo un recital encestador al conseguir 47 puntos (14-31, 6-14, 13-14), ocho rebotes y siete asistencias, evitó que la derrota de los Warriors hubiese sido mucho más escandalosa.
Draymond Green llegó a los 17 puntos, siete rebotes y cuatro asistencias, mientras que Andre Iguodala, que siguió jugando con precaución por las molestias musculares que sufre en la pierna izquierda, anotó 11 tantos. La gran decepción del partido fue Cousins, un jugador cuya aportación hubiese sido fundamental con la ausencia de Thompson, pero desapareció por completo en ataque al conseguir solo cuatro tantos después de fallar seis de los siete intentos a canasta y bajo los aros capturó solo tres rebotes, sin colocar ningún tapón.
La primera parte no pudo comenzar mejor para los Raptors, que ante la baja de Thompson, Durant y Looney se encontraron con todo a su favor y sin hacer nada especial consiguieron un parcial de 29-36.
Los Raptors, en el segundo cuarto podían haber sentenciado el marcador, pero perdieron la inspiración encestadora y solo Lowry los salvó de haber sido superados por unos Warriors, donde Curry seguía de héroe solitario. De ahí que ver el marcador parcial de 52-60 cuando se llegó al descanso fue todo un éxito para los Warriors, que se mantenían en el partido gracias a los 25 puntos que había logrado Curry.
Nada estaba decidido, pero los Raptors no sólo tenían la ventaja en el marcador, sino que eran el único equipo que contaba con sus titulares para hacer la diferencia en la segunda parte. El parcial de 83-96 al concluir el tercer periodo no era el ideal para un equipo diezmado, que necesitaba la remontada, pero lo dejaba al menos con alguna opción.
Pero ahí fue cuando surgió la figura de Ibaka que respondió con dos canastas consecutivas y luego Green se encargó de poner un tapón al devaluado Cousins que permitió a los Raptors seguir en control del marcador y del partido (89-100). A partir de ese momento todo se acabó para los Warriors que dieron por perdido el partido.
Ahora la esperanza para Golden State en el cuarto partido, que se va a disputar el viernes, en el mismo escenario del Oracle Arena, es tener algo de suerte de, al menos, recuperar a Thompson. De lo contrario, su futuro en la lucha por revalidar el título, más que complicado, se les puede convertir en misión imposible.



