FILATELIA COLECCIONISMO
Una exposición recuerda el esplendor de la filatelia de 1947
Javier G. Paradelo
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Javier G. Paradelo
La primera exposición filatélica de Cantabria se celebró en Torrelavega en 1947 y hoy una muestra rememora el 75 aniversario de esa fecha, exhibiendo el único matasellos emitido para la ocasión con un distintivo y llamativo color rojo.
La muestra recoge sobres de la primera y segunda exposición en Torrelavega (1951), así como una colección de matasellos del primer día de circulación en Cantabria, turísticos de la región, conmemorativos de Torrelavega, una completa selección de matasellos del mundo escolar o matasellos del primer día de circulación en Madrid.
El presidente de la Federación Filatélica de Cantabria, Constantino Ruiz, y el de la Sociedad Filatélica, Numismática y Vitofílica Torrelavega, José Antonio Gutiérrez, entidades impulsoras de la muestra, han detallado a Efe que la exposición tiene "un gran valor formativo e informativo" sobre el mundo del coleccionismo y de los sellos.
Como ejemplo recoge una breve historia de aquellos primeros filatélicos cántabros y los 'tesoros' numismáticos que guardan, como el primer matasellos conmemorativo, que estuvo en circulación durante las fiestas patronales, entre el 15 y el 25 de agosto de 1947, algo muy especial y un honor concedido por Correos.
Junto a ello, se pueden admirar las 20 viñetas conmemorativas editadas en 1947 para la ocasión, en colores rojo, azul, marrón y verde, con vistas de distintas zonas de Torrelavega, además de matasellos con motivos de Cantabria emitidos en los últimos 75 años para celebrar algún evento especial.
Constantino Ruiz explica que, como rareza, en las vitrinas se puede admirar una colección de sobres especiales conmemorativos, que llevan estampado en verde una vista del Besaya con la ciudad de Torrelavega al fondo, con sus correspondientes matasellos fechados en cada uno de los días que duró la exposición de 1947, incluyendo el domingo.
Según dice, la filatelia ha evolucionado en estos 75 años "muy malamente", por la aparición en este tiempo de cada vez más modernos medios de comunicarse, que han ido desplazando poco a poco a la carta postal y que en la actualidad ha culminado con el masivo uso del mail o del whatsapp.
No obstante, asegura rotundo que el coleccionismo de sellos "no morirá" pese a las dificultades para interesar a niños y jóvenes en la filatelia, y también en inculcarles curiosidad por los sellos, ese elemento que parece ajeno a la vida de muchos y que incluso otros no siquiera han visto nunca, "porque se especializará".
Para el presidente de la Federación Filatélica de Cantabria, el futuro de esta afición es la especialización en temas concretos en función de las inquietudes de cada personas. "Afortunadamente no todos coleccionamos ni lo mismo ni de la misma manera, de ahí la belleza de la filatelia".
José Antonio Gutiérrez recuerda que en 1945 había miles de coleccionistas de sellos en la ciudad, aficionados y apasionados de los sellos, de ahí las grandes exposiciones celebradas en 1947 y 1951, pero poco a poco fueron disminuyendo hasta los 550 miembros de la Sociedad Filatélica de Torrelavega en 1985, hasta llegar a los 56 actuales.
Por eso, la filatelia está en constante lucha por su pervivencia, a través de la búsqueda de personas con una cierta inquietud por un tema concreto, que dispongan de tiempo y que dediquen una pequeña parte de sus recursos económicos a los sellos.
Como resalta Constantino Ruiz, el filatélico es "un coleccionista de sellos que va un poco más allá", una persona que "va buscado las rarezas" en este mundo postal para trasladaras a las generaciones venideras. EFE
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