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¿Cuánto debes abrigar a los niños?

Es una de las dudas más frecuentes de los padres tanto con el frío como cuando el calor aprieta

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Tiempo de lectura: 2'Actualizado 11:51

Es una de las dudas más frecuentes de los padres es cuánto  hay que abrigar a los más pequeños. El médico especialista en Pediatría y Máster en Neonatología por la Sociedad Española de Neonatología, el doctor José María Lloreda, autor del 'Manual para padres primerizos' (Arcopress) aclara que los bebés tienen el mismo frío y calor que nosotros.

"Si los abrigáis en exceso sólo podemos tener problemas. Se ven muchos bebés hasta con fiebre, irritables, desesperados, por el exceso de ropa que llevan por la calle, sin que los padres se den cuenta. Al sacarlos del carrito dejan de llorar y se les echa la culpa a los brazos, cuando lo que les pasaba es que se estaban cociendo. Abrígalo como te abrigas tú", subraya.

 Así, lamenta que por regla general solemos abrigar a nuestros hijos en exceso y advierte de que los bebes, salvo en sus primeras horas de vida, en las que la regulación de la temperatura puede verse comprometida, tienen el mismo frío o calor que nosotros.

"Hoy en día a los bebes que nacen no se les baña al momento, sino que se espera hasta 7-8 horas, o bien al día siguiente, para no producirles cambios de temperaturas. Pero el bebé, a partir de las 24-48 horas, es capaz de regular la temperatura igual que un adulto. Por ello, no se les debería sobreabrigar", insiste el neonatólogo.

Ahora bien, sí se sabe, según avisa Lloreda, que en el caso de los prematuros la termorregulación no la hacen. "Tardan entre una o dos semanas en tener una buena termorregulación, su piel está más inmadura, y no hace la misma función barrera, por eso están en incubadoras", subraya.

Por tanto, este experto recomienda abrigar a los recién nacidos un poco más que a los mayores, pero sólo un poco más. Si nosotros llevamos una camiseta, ellos una camiseta y un jersey fino.

Además "los recién nacidos tienen dificultad para sudar y al abrigarles mucho les produce fiebre. En el hospital vemos muchas veces niños muy pequeños con fiebre que, al quitarles la ropa, ésta desaparece. Es porque no tienen mecanismos para bajar su temperatura como nosotros. De hecho, algunos ni sudan. Por ello tiene lugar fiebre, por causa no infecciosa, sobre todo por estar muy abrigado, a veces muy arropados, y como encima haga calor no tienen escapatoria y les sube la temperatura", añade el pediatra.

Lloreda recuerda que las manos y los pies de los recién nacidos siempre están fríos, aunque estén bien abrigados. "Por mucho que los abrigues lo normal es que sigan fríos, es algo que llama la atención de los padres. No te puedes guiar por eso para ponerles la ropa de forma continua. Las partes acras siempre están más frías. En esa zona la circulación es diferente", subraya.

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