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MADRID

Colombo roza el triunfo y Gonzalo Caballero vuelve a caer herido en Las Ventas

El diestro venezolano Colombo cortó una oreja y dio una vuelta al ruedo. Caballero cortó una oreja tras sufrir una cornada que seccionó la femoral.

Jesús Enrique Colombo con la oreja cortada este sábado en la plaza de toros de Las Ventas

 Jesús Enrique Colombo con la oreja cortada este sábado en la plaza de toros de Las VentasEFE

Sixto Naranjo
@sixtonaranjo

Director de ‘El Albero'

Madrid

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 22:27

Tarde de contrastes y de sabores agridulces. Las distintas caras de la Fiesta condensadas en las algo más de dos horas que duró el festejo del Día de la Hispanidad en Las Ventas. Un coso que mostró una gran entrada con multitud de rostros jóvenes en sus tendidos.

La cara la vivió Jesús Enrique Colombo, que rozó la Puerta Grande merced a una entregada actuación en sus dos toros. El tercero de Valdefresno, al que se le protestó en los primeros tercios por su falta de fuerzas, se vino arriba en banderillas y permitió al venezolano cuajar un tercio de menos a más. Después, muleta en mano, Colombio dio distancias al toro, que se arrancó con alegría y emoción. Más resolutivo por el pitón derecho, por donde firmó los mejores muletazos del trasteo. La faena sufrió un parón cuando se echó la muleta a la zurda. Pero un final por manoletinas y un estoconazo en la yema le hicieron merecedor de la oreja.

El quinto no terminó de emplearse en los primeros tercio y volteó de forma dramática a Colombo al intentar dejar el tercer par de banderillas. En el suelo, fueron múltiples los pisotones que se llevó el torero de San Cristóbal. Visiblemente mermado de facultades, el joven diestro volvió a la cara del toro para dejar una faena muy entregada, pisando terrenos muy comprometidos y que concluyó con unas bernadinas de infarto. Pinchó al intentar entrar a matar sin muleta y dejó después otro volapié de libro para tumbar al toro sin puntilla. La petición de oreja fue mayoritaria, pero en una decisión arbitraria del palco, no hubo concesión y Colombo tuvo que conformarse con una vuelta al ruedo aclamada.

Por su parte, la cruz la vivió Gonzalo Caballero una vez más en Madrid. La afición venteña le hizo saludar una ovación tras el paseíllo en recuerdo de su última actuación en la pasada Feria de San Isidro, tarde en la que cayó herido por un toro de El Pilar. Esta vez, lidió como primero un ejemplar de Valdefresno  noble y  con movilidad al que Caballero toreó con encaje y temple. Pero a la hora de entrar a matar, el diestro no cruzó, se quedó en la cara del toro y éste le prendió por el muslo izquierdo. La sangre brotó de inmediato y se percibió la gravedad de la cornada. El madrileño se puso en manos del doctor García Padrós, al que minutos antes había brindado su actuación.

Quien no tuvo su tarde fue Eugenio de Mora. El toledano no terminó de aprovechar las veinte arrancadas nobles y enclasadas que tuvo el primero del hierro salmantino, se mostró gris con el manso encastado cuarto al que nunca sometió por abajo y tampoco lo vio claro con el manejable sexto. Tarde en blanco para Eugenio.


FICHA DEL FESTEJO 

Madrid, sábado 12 de octubre de 2019. Dos tercios de plaza.

Toros de Valdefresno, bien presentados aunque de desiguales hechuras y remates. Todos en tipo. De juego interesante. Destacó la casta y movilidad del tercero.

Eugenio de Mora, silencio, silencio y silencio en el que mató por Caballero.

Gonzalo Caballero, oreja en el único que mató.

Jesús Enrique Colombo, oreja tras aviso y vuelta tras petición mayoritaria.

Enfermería: Gonzalo Caballero fue atendido de una “cornada en tercio proximal, cara interna del muslo izquierdo con dos trayectorias: una de 30 cm hacia arriba y hacia fuera que produce destrozos en músculos sartorios y cuádriceps, además de contusionar la pala ilíaca izquierda; y otro trayecto de 25 cm hacia atrás que secciona vena femoral y ramas colaterales. Pronóstico muy grave".

Incidencias: Tras el paseíllo sonó el Himno Nacional de España.

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