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María Jiménez, un ejemplo de superación, en ‘Mi casa es la tuya’

"Yo nunca he tenido problemas. He tenido soluciones. Los problemas son para los que se los crean. Todo tiene solución, menos la muerte"

María Jiménez, un ejemplo de superación, en ‘Mi casa es la tuya’

 Telecinco

Álex Sotillos | COPE.es

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 00:21

La vida de María Jiménez no ha sido nada fácil. La intérprete de 'Se acabó' ha contado a Bertín Osborne, en 'Mi casa es la tuya', como ha evolucionado su vida: de pasarlo muy mal como niña a ser una estrella de la música como adulta.

La nueva entrega del programa de Mediaset se ha emitido tras la operación a la que ha sido sometida recientemente. "Ingresó la semana pasada de urgencia. La tuvieron que operar por un problema en el aparato digestivo. Ha estado varios días en la UCI", ha explicado Kike Calleja, en 'Sálvame'.

La cantante sevillana lleva años fuera de los escenarios, pero todavía se le recuerda por haber revolucionado el mundo de la canción con sus grandes éxitos, tras haber dejado los trapos y las fregonas: "Cuando era niña, cantaba a las vecinas, en Sevilla. Les decía que me escucharan cantar y les limpiaba el suelo, a cambio. He pasado mucha hambre de pequeña". "Y de grande, porque, de lo contrario, engordaba", ha bromeado, entre risas.

Durante su adolescencia, Jiménez ha tenido múltiples empleos, hasta llegar a tener su primera oportunidad como cantante profesional: "He trabajado liando polvorones en Navidad, lavando platos y cuidando a 8 niños. Después me fui a Barcelona con 15 años y trabajé en una casa, limpiando. Me fui con una maleta con una cuerda liada y sin nada dentro. Allí, un amigo me dijo: "El día que descanses te voy a llevar a casa de unos amigos que son artistas para que te escuchen cantar". Y dejé de limpiar. Me contrataron para una taberna flamenca por 40 duros diarios, que era un buen dinero en la época. Tenía que pagar la pensión y mandar dinero a mis padres, que me decían que les enviará más cuando pudiera".

"He sido muy feliz"

Tras vivir por primera vez del mundo de la música, la intérprete de 'Vámonos' volvió a su tierra natal, donde trabajó con grandes cantantes: "Yo estaba en mi salsa. He sido muy feliz. Lo que más me gustaba del mundo era cantar. Estuve 7 u 8 meses en Barcelona y después volví a Sevilla, donde me contrataron en el tablao flamenco Los Gallos. Allí trabajé muchos años. Emilio Romero me llamó 'La Pipa', porque decía que mi voz y mi cuerpo daban aroma de cachimba, pero mi nombre daba calor en la mano. Canté con Fosforito, Chocolate, Antonio Mairena, Rafael El Negro, Farruco, Lola Flores…".

"Lola y yo nos queríamos mucho. Lola se dio cuenta de que yo estaba embarazada. En cuanto me vio me dijo "Tú estás preñada". Yo no lo sabía. En mi casa, lo aceptaron bien. Y tuve a Rocío. El padre me dijo que no era de él y le dije "Pues olvídate de la niña"", ha confesado la cantante.

"Yo nunca he tenido problemas. He tenido soluciones"

María Jiménez pasó de llamarse artísticamente 'La Pipa' a utilizar su propio nombre cuando empezó a trabajar con el productor musical Gonzalo García-Pelayo, con el que sacó su primer gran éxito, 'Con golpes de pecho': "Me parecía que María Jiménez tenía un nombre rotundo y que no hacía falta cambiarlo".

María confiesa que sus 22 años de matrimonio con el actor Pepe Sancho han sido un calvario: "Era un malestar a diario. Una convivencia envenenada". Cuando, por fin, tomó la decisión de separarse de su marido gran parte de la sociedad se puso en su contra: "En ese momento, se le levantó la venda de los ojos, denunció y mi padre dejó de tener contacto conmigo. Muchos pensaban que estaba loca", ha confesado Alejandro, hijo de Jiménez.

La vida de María Jiménez ha sido dura, pero la ha afrontado con optimismo y con el pensamiento de que siempre se pueden saltar los obstáculos que se presentan delante tuyo y avanzar, si se intenta: "Yo nunca he tenido problemas. He tenido soluciones. Los problemas son para los que se los crean. Todo tiene solución, menos la muerte", ha sentenciado.

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