Alegría, sueño y también ansiedad, ¿cómo se sienten las mujeres cuando están embarazadas?
En el Hospital Universitario Puerta de Hierro de Majadahonda tratan los problemas emocionales durante la gestación

Madrid - Publicado el - Actualizado
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La llegada de un bebé siempre trae alegría para los padres y familiares. Ser madre es un sueño para cualquier mujer y el embarazo, una de las etapas más bonitas desde el momento en el que se recibe la noticia. A la emoción que trae consigo a veces se une cierta ansiedad e incertidumbre, sobre todo si los padres son primerizos. En COPE visitamos el Hospital Universitario Puerta de Hierro de Majadahonda, una de las pocas unidades que en España tratan los problemas emocionales durante la gestación.
En 2018 la unidad perinatal del Hospital Puerta de Hierro de Majadahonda comenzó a incorporar terapia de grupo para sus tres campos: gestación, post-aborto, hasta el primer año de vida; y duelo, por la pérdida del bebé. En el caso del primero, va dirigido a mujeres que pasan por algún problema psicológico durante la gestación. Dos de cada diez mujeres embarazadas, viven dificultades como ansiedad e incluso depresión. Por ello necesitan de atención especializada en salud mental, y la terapia grupal es una herramienta de grandes beneficios.
Esther acudió a este programa: ‘‘La ventaja que le vi a la terapia grupal es que te ayuda a normalizar lo que te está ocurriendo. Al ver que les pasa a otras mujeres, te das cuenta de que no eres un bicho raro. Son circunstancias que te pueden pasar a ti también. Con algunas de ellas mantienes amistad y consultas cosas que no tiene que ver con la terapia, como la crianza’’.
En su caso, venía de la sanidad privada. No podía costearse los 400 euros al mes de terapia. ‘‘Aquí en el Hospital he tenido terapia individual y grupal, y cada una me ha reportado cosas diferentes. Me dio seguridad de saber que había alguien ahí. Que si por cualquier cosa tenía cualquier otro problema de salud mental, iba a haber alguien y no me iba a encontrar sola. Sobretodo porque es un periodo que no solo tienes que cuidar de ti, sino de otra persona, que es mucho más importante. Necesitas que alguien te ayude a cuidar de ti porque tu energía está concentrada en cuidar de esa persona, y te da miedo no hacerlo bien o no estar a la altura, o que tu patología mental no te deje cuidar bien al bebé. Entonces, la seguridad de que hay alguien ahí, da una tranquilidad enorme’’ explica Esther.
Además, recomienda que ante cualquier malestar anímico, se acuda al ginecólogo. Fue su caso, y de ahí le derivaron a un psiquiatra. En su caso además, porque ‘‘había dejado de tomar la medicación para quedarme embarazada, creía que podía volver a necesitarla, y por eso le pedí a la ginecóloga que me derivase a un psiquiatra para que me pautara la medicación. Y ella me envió a este grupo’’.
Terapia individual y/o grupal
Como había muchas mujeres en terapia individual, se organizó un grupo de embarazadas una vez a la semana. Continuamente van entrando nuevas mujeres que llegan en momentos diferentes. Son grupos abiertos. Pueden dejar de venir cuando dejan de estar embarazadas o están en otro momento vital. La adherencia es muy buena una vez que comienzan. Cerca de 150 mujeres han pasado por estos grupos de terapia. Después, y si quieren, siguen en el grupo de post-parto hasta el primer año de vida, aunque pueden pedir ayuda en cualquier momento de la crianza.
‘‘La terapia individual es diferente a la grupal’’, explica Mónica Díaz de Neira, psicóloga del programa perinatal. ‘‘Por ejemplo, el grupo es terapéutico porque compartir con otras mujeres experiencias difíciles durante el embarazo, cuando se supone que el embarazo es algo bonito y amable, es importante. Compartir con mujeres que tampoco lo están pasando bien, dan sentido a lo que está ocurriendo. Eso en el grupo va más rápido que en la terapia individual. ¿Eso significa que la terapia grupal es mejor que la individual? Depende de la circunstancia, para algunas mujeres necesitan un seguimiento individual. Por ejemplo, no les es beneficioso escuchar otros problemas de embarazadas’’.
Rocío Paricio es psiquiatra y asegura que ‘‘no todas son candidatas a entrar en terapia de grupo, algunas necesitan seguimiento individual. Algunas a las que se les ofrece no aceptan entrar en un grupo. Pero las que participan, se benefician de la experiencia’’. Aunque en el grupo se avanza más rápido que de forma individual, no significa que una sea mejor que la otra. Depende de lo que necesite la paciente.
¿Existe un perfil de mujeres proclive a tener problemas psicológicos durante el embarazo?
‘‘La circunstancia de cada mujer es diferente. Hemos tenido mujeres migrantes, y parte del conflicto viene de eso, de que no tienen a nadie aquí de su familia, madres solteras, otras con problemas de parejas, con antecedentes de enfermedades’’ explica Mónica Díaz de Neira.
Por su parte, Rocío Patricia asegura que ‘‘no es que sean cosas que fallen en las mujeres, es que el embarazo es una experiencia complicada. Hay mucha exigencia laboral, de pareja y relaciones. También el malestar físico. Si una mujer vomita todos los días, genera angustia y mina el ánimo. Otras vienen a consulta preocupadas por haber recurrido a reproducción asistida. Pueden coincidir muchas circunstancias’’.
Además, durante el embarazo y post-parto las mujeres conectan mucho con su propia crianza, en cómo fueron criadas, cómo es la relación con sus padres, cómo querrían que hubiesen sido las cosas, cómo quieren hacerlas. Y de esa reflexión incluso pueden surgir problemas, traumas o duelos del pasado no resueltos.
El miedo al parto o a asumir el rol materno influyen. ‘‘A veces una embarazada, que tenía mucho miedo a quedarse embarazada, empieza a plantearse si será buena madre. A nivel social hay muchos mensajes y pueden entrar angustias y miedo’’ explica Díaz de Neira. ‘‘Aquí el grupo terapéutico es clave, porque cuando varias embarazadas juntas empiezan a hablar, estos temas salen solos y ven que son experiencias frecuentes durante el embarazo’’, concluye la psicóloga.
Por tanto, no hay un perfil específico de mujer que pueda requerir esta terapia. ‘‘A veces no hay que tener ningún problema. Yo tengo una familia y un marido que me apoyan, trabajo, un nivel económico estable… no hay ninguna variable que determine cómo que te vas a encontrar. Hay factores que aumentan las posibilidades de que te encuentres mal. Pero alguien sin factores puede encontrarse mal y no pasa nada’’ explica Esther.
Prevención primaria con buenos resultados
‘‘Si estás embarazada y no te encuentras bien, pide ayuda. No pasa nada. O si tienes un bebé pequeño y te sientas agobiada. Es muy fácil que con poca ayuda que recibas te encuentres bien’’, anima Esther.
El programa de terapia grupal pertenece a la ‘‘prevención primaria’’, es decir, previene que los malestares de las mujeres se mantengan y den lugar a problemas de salud mental más crónicos, y facilitan un apego seguro en los bebés. ‘‘La sensación de seguridad que adquiere la madre en estos problemas lo transmite al bebé. Por eso, la intervención terapéutica permitirá que la madre se sienta más segura en su rol de mamá, y por tanto el bebé se vaya a sentir más seguro’’, explica Rocío Paricio.



