La nación como debate
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Se inicia hoy el debate sobre el Estado de la Nación, una de las principales citas parlamentarias del calendario legislativo, que debiera suscitar la mayor atención de la sociedad si ésta esperase alguna novedad de la inevitable confrontación de ideas entre los principales partidos. Sin embargo, ese choque ideológico ofrece una clara indicación de lo que puede esperarse de actual clase política, cara ya a las primeras elecciones desde la derrota socialista, las europeas que se celebran en mayo próximo. Puede que apenas interese lo que el presidente del Gobierno ve como una botella medio-llena en la batalla contra la crisis y lo que el líder de la oposición considera que es una botella medio vacía, aunque no ofrezca alternativas para llenarla porque no las tiene.En cambio sí puede esperarse de este debate una demostración de la capacidad política de los principales partidos para afrontar conjuntamente el desafío secesionista de la Generalitat de Cataluña. Sería deseable que el líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, explicase con detalle en qué consiste su insistente propuesta de reforma de la Constitución para convertir a España en un Estado federal, qué competencias tendría cada uno de los nuevos 17 Estados y si habría diferencias entre ellos. El debate que empieza este mediodía debiera servir para que PP y PSOE lleven al conjunto del país, Cataluña incluida, la confianza de que las diferencias ideológicas no pueden erosionar, en ningún caso, la unidad de España, tal como la consagra la Constitución. Más que el estado de la nación, lo que interesa es cómo ve cada partido la nación como debate.



