PALEONTOLOGÍA MURCIA
Hallan en Cueva Negra cráneo Megacerrino y costilla de un oso Deningeri
El director de la Escuela de Campo de Prehistoria y Paleoantropología del Cuaternario de la Región de Murcia (Mupantquat), Michael Walker, ha presentado este jueves en "La Cueva Negra" de La Encarnación (Caravaca) los restos hallados en la última campaña, entre ellos el cráneo de un ciervo Megacerrino y la costilla de un oso 'Ursus deningeri'.,"La guinda del pastel de la campaña de 2019 ha sido la determinación de la fecha de 890.000 años de antigüedad, según las investiga
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El director de la Escuela de Campo de Prehistoria y Paleoantropología del Cuaternario de la Región de Murcia (Mupantquat), Michael Walker, ha presentado este jueves en "La Cueva Negra" de La Encarnación (Caravaca) los restos hallados en la última campaña, entre ellos el cráneo de un ciervo Megacerrino y la costilla de un oso 'Ursus deningeri'.
"La guinda del pastel de la campaña de 2019 ha sido la determinación de la fecha de 890.000 años de antigüedad, según las investigaciones efectuadas por destacados científicos en la Universidad de Berkeley, en California", ha asegurado.
La campaña también ha sacado a la luz piezas de sílex retocadas en excelente estado de preservación, empleadas por los hombres que habitaron la cueva hace casi un millón de años, así como restos de los animales que fueron la base de subsistencia de los cazadores y recolectores.
La identificación de 7 especies de aves acuáticas implica la cercanía de pantanos y la presencia de bosque ribereño, ha explicado Walker.
La 30 campaña de excavación en 'La Cueva Negra' de La Encarnación ha concluido con hallazgos e investigaciones que reafirman la antigüedad e importancia del yacimiento caravaqueño como lugar clave para el conocimiento de los primeros homínidos, ha detallado.
Otro de los directores de la excavación, el arqueólogo Mariano López de la asociación murciana Mupantquat ha señalado que "la gama de técnicas, junto con el dominio del fuego, amén del aprovechamiento de recursos minerales además de biológicos presentes en el Alto Quípar y Rambla de Tarragoya, nos ofrece una visión importante sobre la destreza manual, la aptitud técnica, y sobre todo, la versatilidad cognitiva de los frecuentadores del yacimiento hace casi un millón de años".



