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Un policía salva de un paro cardíaco a un hombre y se hace viral en redes

Su hija, Lourdes, ha sido la responsable de contar esta bonita historia en Twitter

Un policía salva de un paro cardíaco a un hombre y se hace viral en redes

 

ELENA RODRÍGUEZ MATUTE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 17:33

“Mis padres comían con mi hermano y sobrinos en un restaurante cuando mi padre ha tenido una parada cardíaca”. Así comienza el hilo de Twitter de Lourdes, una joven que empezó esta historia en las redes animada por su madre. Mientras llamaban al 112, su hermano trató hacerle un masaje cardíaco a su padre. A los 5 minutos llegó la policía de San Sebastián de los Reyes. Ricardo, uno de los agentes, le salvó la vida con la técnica del RCP (reanimación cardiopulmonar) y metiéndole un tubo para que pudiese respirar. “Nada más llegar al hospital los médicos de la ambulancia nos dijeron que les debíamos la vida a la policía”, ha contado Lourdes en 'Herrera en COPE'.

La sorpresa, además, fue que recibieron una llamada a las diez de la noche. Era Ricardo, el policía, preguntando qué tal estaba su padre. “Nos echamos a llorar de la emoción y mi madre me dijo: 'hay que decir algo, ahora que la gente se mete tanto con la policía, vamos a contar también sus cosas buenas'”, ha explicado Lourdes. Tan agradecida estaba esta familia, que la hija empezó esta conversación en Twitter, en la que también ha participado el propio Ricardo con mensajes como este: “GRACIAS POR TUS PALABRAS, la grandeza de tu madre Lourdes y las ganas de vivir de tu padre Antonio. El día de hoy nunca lo olvidaré”. Antonio ya está fuera de peligro y ha dicho emocionado que le gustaría conocer a los agentes que le ayudaron.

Según datos del SAMUR, el 60% de las reanimaciones las hacen testigos o personas anónimas. Y el 30% de estas, las hace gente sin ningún tipo de formación en primeros auxilios. La rapidez es crucial y, si seguimos las indicaciones por teléfono del SAMUR, podemos salvar muchas vidas.

Actuar a tiempo es clave ante una parada cardíaca. Por cada minuto que pasa, disminuye un 10% las posibilidades de sobrevivir. Hay que recordar también que hay desfibriladores en aeropuertos, centros comerciales o en el Metro de Madrid.

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