Miguel Ángel Flores, principal condenado por la tragedia del Madrid Arena, ingresa en prisión

Es el principal acusado del caso Madrid Arena. Está condenado a 4 años de prisión.

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Jefe de Informativos local de Madrid

Agencias

Tiempo de lectura: 1' Actualizado 21:20

Miguel Ángel Flores, el principal responsable de la tragedia del Madrid Arena, ha ingresado por fin en prisión. Lo ha hecho esta tarde, y, al parecer, según fuentes de una de las familias de las víctimas, la de Cristina Arce, ha elegido la cárcel de Segovia, una de las más nuevas de España, inaugurada en 2000.

Con ello, cumple la setencia impuesta por la Audiencia Provincial de Madrid, que le condenó a cuatro años de prisión por provocar cinco homicidios imprudentes de otras tantas jóvenes de entre 17 y 20 años en la fiesta mortal de Halloween celebrada la madrugada del 31 de octubre de 2012. El exceso de aforo, vendió, al menos 16.492 entradas, frente a un máximo de 10.620, una seguridad bajo mínimos, el cierre de vomitorios y la apertura de dos salidas de emergencia contribuyeron a provocar la avalancha mortal. Además, el empresario de Diviertt que organizó la fiesta, permitió la entrada a menores.

El empresario Miguel Ángel Flores, a su llegada a la Audiencia Provincial de Madrid. EFE

El empresario Miguel Ángel Flores, a su llegada a la Audiencia Provincial de Madrid. EFE

Su entrada en la cárcel se produce después de que la Sección Séptima de la Audiencia Provincial le concediera un aplazamiento de varios días para que se realizara unas pruebas médicas con el fin de operarse durante su reclusión de la cadera.

El fallo le fue notificado el pasado 8 de marzo, tras ratificar el Tribunal Supremo la sentencia que se hizo pública en septiembre de 2016. Tanto Flores, como los otros siete condenados, «no solo no evitaron riesgos, sino que los crearon y los permitieron, por su afán de lucro». Ante los magistrados del Supremo, el abogado del promotor de la fiesta culpó al Ayuntamiento de Madrid de la falta de seguridad y de las deficiencias del recinto municipal. Olvidó decir que su cliente quiso comprarlo, que lo conocía al dedillo y que le alquilaba el consistorio "casi en exclusiva".

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