Madrid - Publicado el - Actualizado
1 min lectura
El pasado 26 de abril el Comité Nacional Electoral autorizó la convocatoria de un referéndum revocatorio en Venezuela. La celebración de esta consulta tiene como objetivo que el pueblo venezolano confirme o no al Presidente de la República. Maduro puede ver su mandato revocado por decisión popular, gracias a un instrumento que el chavismo diseñó para un mayor control social. La Mesa de la Unidad Democrática ha recogido 1.850 mil firmas, al mismo tiempo que el régimen desmiente que se haya activado el procedimiento.En cualquier caso, el chavismo no se siente seguro. La oposición no necesita los 30 días estipulados, porque cuenta con apoyos suficientes. Las imágenes de las colas de ciudadanos pendientes de firmar están dando la vuelta al mundo y será difícil detener la presión interna, esperemos que también internacional.El objetivo inmediato, después de la recogida de firmas, es que se inicie el proceso para que antes de que acabe 2016 pueda celebrarse esta consulta. Maduro ya ha anunciado que hará todo lo que esté en sus manos para evitarla. La pregunta es cuántos chavistas le quedan al régimen en realidad. Si la oposición sigue movilizándose y apela a la unidad por encima de las diferencias, Maduro podría tener los días contados.



