• DIRECTO

    Tiempo de Juego

    Con Paco González, Manolo Lama y Pepe Domingo Castaño

Boletín

17 de abril

La razón de ser de Notre Dame

 Los daños, pese a ser graves, no parecen haber afectado a la estructura de una de las joyas arquitectónicas de la Europa medieval

Audio

 

Tiempo de lectura: 1'Actualizado 16 abr 2019

Un día después del incendio de la Catedral de Notre Dame los informes periciales parecen halagüeños. Los daños, pese a ser graves, no parecen haber afectado a la estructura de una de las joyas arquitectónicas de la Europa medieval. Ciertamente, Notre Dame es una joya, pero una joya, ha dicho el Arzobispo de París, que fue edificada para albergar “una pequeña pieza de pan que nosotros creemos que es el Cuerpo de Cristo”. Esa es la razón de ser, ayer y hoy, de esta bellísima catedral y de todas las catedrales europeas.

Notre Dame será reconstruida y a ello contribuirán todos los franceses conscientes de que esta catedral representa un elemento esencial de su historia y de su cultura. Es un modo elocuente de subrayar la dimensión cívica y social de la Fe cristiana, de su servicio al mundo y de su compromiso por el bien de las sociedades y las personas que las conforman. Por eso el pésame por el incendio de Notre Dame tiene una dimensión religiosa y al mismo tiempo plenamente humana. Las palabras del Papa Francisco dirigidas a la Iglesia de Francia subrayan ese triple significado. Notre Dame es la expresión de una memoria colectiva, un lugar de encuentro y el testimonio de Fe de los católicos.

Es absolutamente necesario que Notre Dame renazca de sus cenizas. En ese símbolo, los europeos pueden redescubrir las razones de una tradición humanista, ilustrada y religiosa. Las palabras del Arzobispo de París, Monseñor Aupetit indican lo esencial: en Notre Dame se salvó la Eucaristía. Esa es la única y determinante razón de ser del arte cristiano.

Lo más