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06 DE AGOSTO

“No perdamos la humanidad”

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Tiempo de lectura: 1'Actualizado 14:21

El discurso anti inmigración de Salvini se ha convertido en Ley. La Liga y el Movimiento 5 Estrellas lo han conseguido gracias a un procedimiento abreviado que no permite la presentación de enmiendas. De este modo, Italia endurece las medidas contra las ONG que rescatan a emigrantes en aguas del Mediterráneo a base de establecer multas de hasta un millón de euros, aumentar las penas de prisión y facilitar la incautación de los barcos de rescate.

Salvini sostiene, por activa y por pasiva, que las ONG son cómplices de las mafias que trafican con seres humanos. Un discurso, nunca probado, que solo busca blanquear políticas inhumanas a base de negar, entre otros, el deber del salvamento.

Italia es, como España, puerta de entrada a Europa. Y es la Unión Europea la que debe regular la emigración y acabar con un desgobierno que solo favorece a los “Salvini” de turno.

No hay recetas mágicas, ni puede despreciarse la sensación de inseguridad en la que viven las clases medias y populares europeas. Por eso, los Gobiernos europeos deben hablar y actuar sin miedo en asuntos de integración, ordenación de las diferencias culturales, libertad religiosa, derechos de ciudadanía y regulación de los flujos migratorios. Guardar silencio y encogerse de hombros mientras Salvini se jacta de cerrar sus puertos es una irresponsabilidad, además de una muestra de incompetencia. Algo que no solo compromete la estabilidad de los Gobiernos comunitarios, sino que cuestiona seriamente la credibilidad y la eficacia de la Unión Europea.

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