7 de junio
Normandía, símbolo una gran amistad en horas bajas
Trump habló, efectivamente, de un «vínculo indestructible», pero sin apearse del discurso del «América, primero»

Normandía, símbolo una gran amistad en horas bajas
Madrid - Publicado el
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Mientras Donald Trump y los líderes de varios países europeos conmemoraban ayer en Normandía el 75 aniversario del desembarco, Vladimir Putin proseguía su visita a China. A diferencia de hace cinco años, el presidente ruso no fue invitado a la celebración, la última gran efeméride con veteranos de guerra supervivientes. La ausencia no se debió tanto a las malas relaciones por la agresiva política exterior de Rusia, como a la voluntad europea de convertir estos actos en una reivindicación casi nostálgica de unas relaciones transatlánticas hoy tambaleantes. En las playas de Normandía se selló con la sangre de miles de soldados una alianza por la libertad frente al totalitarismo soviético emergente tras el hundimiento nazi. Trump habló, efectivamente, de un «vínculo indestructible», pero sin apearse del discurso del «América, primero». Y lo que es peor: sin dejar de cuestionar la OTAN ni de intentar dividir a los europeos, que si se unieron en la posguerra se debió en gran medida a las presiones estadounidenses. Fue el francés Macron quien de forma más explícita recogió ese anhelo de revivir la amistad de los buenos tiempos. A su lado, cruz de la moneda, Theresa May se despide este viernes del liderazgo del Partido Conservador británico, derribada por las réplicas del terremoto que supuso el Brexit. El fantasma del nacionalismo vuelve a recorrer Europa mientras Moscú se frota las manos.



