Línea editorial: 5 de julio

Línea editorial: 5 de julio
Madrid - Publicado el - Actualizado
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El Papa ha sido ingresado en un hospital de Roma para ser sometido a una cirugía programada en el colon. El Vaticano lo ha comunicado, con total transparencia, al informar de que Francisco viene sufriendo de una estenosis diverticular sintomática que le causa recurrente dolor abdominal e hinchazón.
Pocas horas antes apareció, como suele ser habitual los domingos, en la ventana de la Plaza de San Pedro para rezar el Ángelus y para anunciar, en esta ocasión, que, a la vuelta del verano, del 12 al 15 de septiembre realizará un viaje pastoral a Eslovaquia. Justo antes de esa visita, concelebrará en Budapest, la Misa conclusiva del Congreso Eucarístico Internacional, que se pospuso el año pasado, como consecuencia de la pandemia. El Congreso tendrá lugar del 5 al 12 de septiembre en la capital húngara y que, como ha subrayado el Cardenal Peter Erdo tendrá como objetivo hacer visible el signo del amor cristiano por el mundo y servir de incentivo para desarrollar un vivo y fecundo diálogo interreligioso.
La ocasión nos permite invitar a la oración, desde ya mismo por los frutos de esos viajes del Papa al Este de Europa, y por la salud de los enfermos, en general, a quienes precisamente Francisco se dirigía este año en el Mensaje de la Jornada Mundial, para incidir en la importancia del cuidado y del acompañamiento de cada persona enferma. Y la ocasión nos permite también rezar en particular por el Papa Francisco. La experiencia de la enfermedad hace que sintamos nuestra propia vulnerabilidad y, al mismo tiempo, la necesidad innata del otro. Lo experimentamos, de manera nítida, en carne propia cuando enfermamos o cuando enferma alguien que nos es cercano. De ahí el sentido también de acompañar en la oración, de rezar con y por el Papa, así como por las personas que le cuidan, con ejemplar empeño y dedicación.



