Línea editorial: "Jubileo monárquico en Gran Bretaña"
La transversalidad del apoyo a la monarquía entre las diferentes generaciones y ámbitos de la sociedad británica ofrece una sólida garantía de estabilidad

Línea editorial: "Jubileo monárquico en Gran Bretaña"
Madrid - Publicado el - Actualizado
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El arranque del jubileo por los setenta años de reinado de Isabel II es un hito para celebrar. Monarca contra pronóstico desde 1953, Isabel II ha desempeñado con admirable buen oficio su papel institucional, en los buenos y en los no tan buenos momentos, incluidas gravísimas crisis que sacudieron el prestigio de la monarquía. Más que el buen hacer, se le valora el saber estar. Saber, en definitiva, encarnar una institución que trasciende la figura de cada monarca concreto, representante de la continuidad histórica y símbolo de unidad. Unidad de las naciones que conforman el Reino Unido, y unidad de los 15 Estados soberanos que constituyen la Commonwealth, inmejorable ejemplo de pragmatismo que sabe, a su vez, reconocer el papel de la tradición histórica representada por la reina.
Las cifras de popularidad de Isabel II tal vez no sean apabullantes, pero la transversalidad del apoyo a la monarquía entre las diferentes generaciones y ámbitos de la sociedad británica ofrece una sólida garantía de estabilidad. La misma estabilidad que un pueblo políticamente maduro se asegura con el apoyo a una institución que se eleva por encima de las disputas partidistas y está ahí siempre para recordar lo mejor de una historia, como todas, con claroscuros, pero llena de momentos gloriosos e inspiradores.



