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07 DE AGOSTO

Libertad e igualdad, ideales complementarios

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Tiempo de lectura: 1'Actualizado 13:40

El habitual despacho veraniego del Rey con el presidente del Gobierno en el palacio de Marivent, ha venido este año acompañado de la incertidumbre sobre la investidura del candidato Pedro Sánchez y de la iniciativa del Partido Popular para que el PSOE elija a otro postulante para desbloquear la formación de nuevo gobierno. Es obvio que Sánchez habrá llevado a Palma de Mallorca sus apuntes sobre los encuentros que viene celebrando con diversos estamentos sociales con el propósito de presionar a todas las fuerzas políticas en una maniobra que, paradójicamente, está marginando al Parlamento. En todo caso, lo que gravita sobre esta situación de confusión y perplejidad es la desconfianza que Sánchez suscita no solo entre buena parte del electorado sino de la propia izquierda radical que todavía sueña con sentarse en el Consejo de Ministros, precisamente para controlar al líder socialista.

Esta eventualidad es la que más temor suscita entre el mundo empresarial en la medida que la obsesión de “progresismo” que afecta a toda la izquierda y que supone la mayor amenaza para la estabilidad económica que, ahora más que nunca, necesita el país. Hay otro factor de inquietud que acaso sea de mayor calado: el deterioro de las libertades públicas, entre ella de enseñanza y religiosa, esenciales en toda democracia, como consecuencia de unas políticas igualitarias, agitadas por una ideología sectaria que defienden por igual tanto Sánchez como su aparente rival Pablo Iglesias. Lo que acaso no ha comprendido todavía la izquierda española es que la igualdad que defiende la izquierda y la libertad que asume la derecha, pueder ser ideales perfectamente complementarios. De ahí que acaso haya llegado la hora de ensayar en España una gran coalición de izquierda y derecha, tanto más deseable cuanto más se agudizan los retos de los nacionalismos radicales.

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