5 DE OCTUBRE

La Iglesia en democracia: un interlocutor libre y leal

Un ejemplo de que, cuando hay voluntad de entendimiento, la sociedad sale ganando

 

Tiempo de lectura: 1' Actualizado 06:01

«La Iglesia no le tiene miedo a la libertad». Son palabras del cardenal Fernando Sebastián, una de las figuras clave en el episcopado que facilitó una Transición pacífica a la democracia en España. Así inauguraba el arzobispo emérito de Pamplona el Congreso «La Iglesia en la Sociedad democrática» que durante dos días ha acogido la Fundación Pablo VI. Le acompañaba María Teresa Fernández de la Vega, representante cualificada del Gobierno de Rodríguez Zapatero, con el que los católicos tuvieron serias disputas, sin que ello impidiera una estrecha colaboración en muchos ámbitos en beneficio del bien común de todos. Ha sido esa una constante en la historia reciente de España, como han atestiguado en este congreso personalidades de todo el espectro político. Como entonces, sigue habiendo hoy dirigentes para los que su fe fue decisiva en su compromiso político, como el popular Pablo Casado o el socialista Guillermo Fernández Vara. Otros, desde posiciones distintas, han reconocido que, en sus años de gobierno, encontraron en la Iglesia a un interlocutor libre pero leal y siempre dispuesto al diálogo. Alfredo Pérez Rubalcaba y el cardenal Cañizares pusieron sobre la mesa los fructíferos debates entre católicos y socialistas sobre los conciertos educativos para garantizar la libertad educativa de todos. Un ejemplo de que, cuando hay voluntad de entendimiento, la sociedad sale ganando.

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