Madrid - Publicado el - Actualizado
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El comunicado de la Fundación España Constitucional, iniciativa integrada por un nutrido grupo de exministros de la UCD, del PSOE y del Partido Popular, es un ejemplo de serena responsabilidad de unos líderes sociales con acumulada experiencia ante la delicada situación por la que atraviesa España. Esta Fundación que preside Marcelino Oreja ha querido alzar la voz para reclamar un Gobierno de amplio consenso que acabe con este período transitorio de incertidumbre. Ese Gobierno debe afrontar, por encima de ambiciones personales e intereses partidistas, un futuro conducente a la estabilidad política, económica y social de España, sobre la base de la defensa del bien general, de las garantías de pluralidad democrática y del respeto a los derechos y libertades fundamentales. Esta iniciativa de la sociedad civil representa un ejercicio superador de una de las carencias más evidentes en los últimos tiempos de nuestra política, el diálogo y los acuerdos sobre principios. A la incertidumbre sobre la formación del próximo gobierno hay que sumar los retos que plantean el independentismo y el populismo. Las propuestas de la Fundación España Constitucional muestran cómo se puede producir un cambio en la política española sin romper con el sistema; una reforma dentro de la reforma, según el espíritu de la Transición. Quienes ahora están negociando los acuerdos para el futuro no deben olvidar los elementos de aquel espíritu: generosidad, concordia, realismo y tolerancia.



