7 DE ENERO
El drama permanente del mediterráneo
Con su recuerdo y petición urgente de ayuda, el Papa vuelve a poner en el foco un problema que nos provoca oleadas emocionales

El drama permanente del mediterráneo
Madrid - Publicado el - Actualizado
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El Papa Francisco ha recordado este domingo que, desde hace varios días, 49 personas rescatadas en el mar Mediterráneo están a bordo de dos barcos de ONG en busca de un lugar seguro para desembarcar. Y ha hecho un llamamiento sincero a los líderes europeos para que demuestren su solidaridad con estas personas.
Con su recuerdo y petición urgente de ayuda, el Papa vuelve a poner en el foco un problema que nos provoca oleadas emocionales, según va variando el interés de los medios de comunicación, pero que precisamente por eso suele caer a menudo en el olvido de la opinión pública.
La ley marítima establece que se debe reducir al mínimo el tiempo que las personas rescatadas permanecen en el mar. El hecho de que siga encallada la situación, sin una situación que se atisbe a corto plazo, muestra, por una parte, el fracaso de los estados miembros de la Unión, y por otra deja al descubierto la falta de una política coherente de la propia Unión Europea con respecto a este asunto. Gestos como el de la acogida del Aquarius en España el pasado verano, lejos de haber supuesto un avance en una política migratoria común, no han hecho sino desvelar la incoherencia de un Gobierno como el español, que se mueve, también en un asunto tan sensible como éste, a golpe de marketing.
Hay que agradecer al Papa, una vez más, el aldabonazo a nuestras conciencias que suponen sus palabras. Desde el inicio de su pontificado, y más en concreto desde su viaje a Lampedusa en el verano de 2013, ha permitido una mayor visibilización de un drama, que Europa, a poco que volviera su rostro hacia las raíces cristianas que la configuraron, debería tomarse muy en serio y abordarlo sin populismos estériles, pero con el coraje del que sabe que son muchas vidas humanas las que están en juego.



