4 DE ENERO
El caos de la red ferroviaria española
Una auditoría ponía en evidencia que se han construido miles de kilómetros sin atender a su viabilidad

El caos de la red ferroviaria española
Madrid - Publicado el - Actualizado
1 min lectura
Los ánimos están a flor de piel en Extremadura. Los incidentes en dos líneas de tren el 1 de enero ponen sobre la mesa el lamentable estado de las vías en esta Comunidad, con traviesas en ocasiones del siglo XIX. No es un caso único. Muchas capitales de provincia esperan desde hace años la llegada de la alta velocidad prometida por los sucesivos gobiernos, y se arrastran ineficiencias y fallos de planificación e interconexión injustificables en un país que se jacta de contar con la segunda red de alta velocidad del mundo, solo por detrás de China. El Tribunal de Cuentas Europeo sacaba el pasado verano los colores a España en una auditoría que ponía en evidencia que se han construido miles de kilómetros sin atender a su viabilidad.
La razón es que la alta velocidad se ha convertido en sinónimo de modernidad, motivo por el cual se han emprendido inversiones según criterios estrictamente políticos, sin los debates que sí ha habido en otros países. La alta velocidad se lleva el grueso de las inversiones, pero apenas la utiliza una minoría de usuarios, mientras que amplias zonas del país quedan incomunicadas y el transporte de cercanías y mercancías sigue siendo muy ineficiente. Son problemas que deberían afrontarse con rigor antes de la entrada en vigor de la liberalización de 2020, para poner orden en un sector que ha recibido inyecciones multimillonarias pero donde ha faltado un mínimo de racionalidad.



