08 DE JULIO
Antes que nada, personas
Se cumplen seis años desde el viaje del Papa a Lampedusa

Antes que nada, personas
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Al cumplirse seis años de su inolvidable viaje a Lampedusa, el Papa Francisco ha querido celebrar una Eucaristía en la Basílica de San Pedro para seguir recordando que son los “últimos”, los que desafían las olas de un mar despiadado o los maltratados en campos de detención, los que en verdad nos desafían cada día a cada uno de nosotros.
Las cuestiones que entonces nos lanzó el Papa para preguntarnos dónde estaba nuestro hermano, quién era el responsable de la sangre vertida o si habíamos llorado por los hermanos que se había tragado el mar, siguen hoy vigentes. No se trata de cuestiones sociales o migratorias, sino de personas. Antes que nada, los migrantes son personas, y son hoy, además, el símbolo de todos los descartados de la sociedad globalizada.
Son vidas humanas las que están en juego y corremos el riesgo de permanecer anestesiados en nuestra cómoda sociedad del bienestar, que si bien puede facilitar que conozcamos cuanto aflige a los que están lejos de nosotros, puede envolvernos también en una suerte de globalización de la indiferencia que hace que el sufrimiento del otro no nos importe, y acabe por imposibilitar el compromiso real y duradero con los más necesitados.
No podemos pensar que ya habrá otros que tomen cartas en el asunto. Es, como ha dicho el Papa, una gran responsabilidad que requiere compromiso, esfuerzo y gracia, y de la que ningún cristiano puede estar exento, si quiere llevar a cabo la misión de salvación y liberación a la que el Señor mismo nos ha llamado.



