Una vergüenza para toda la humanidad
León XIV se ha referido expresamente a la delicada situación que vive Oriente Medio, sin olvidarse de tantos conflictos que asolan buena parte del mundo

La Línea Editorial de la madrugada del 23 de marzo
Madrid - Publicado el - Actualizado
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El Papa sigue alzando la voz como conciencia de una humanidad herida y golpeada por la guerra. Este domingo, tras el habitual rezo del Ángelus, ha dicho con contundencia que las guerras son un escándalo para toda la humanidad y un clamor a Dios.
León XIV se ha referido expresamente a la delicada situación que vive Oriente Medio, sin olvidarse de tantos conflictos que asolan buena parte del mundo, aunque queden a menudo fuera del foco. Nos ha invitado a perseverar en la oración y ha pedido que cesen las hostilidades y se abran finalmente caminos para la paz, basados en el diálogo sincero y el respeto a la dignidad.
Es inevitable que, con el paso de los días nos mal acostumbremos y quedemos un poco anestesiados ante la situación. Es humano casi como mecanismo de supervivencia, pero como nos ha recordado el Papa, lo que afecta a los hermanos que viven más directamente el conflicto, nos afecta a toda la humanidad.
La muerte y el dolor causados por estas guerras son una auténtica vergüenza y no podemos acostumbrarnos a la violencia y a que la dignidad de tantos seres humanos sea pisoteada. Las víctimas indefensas reclaman nuestra atención, que es ya, en un primer momento, una forma de amor al tenerles presentes y preguntarnos qué podemos hacer, qué está en nuestra mano para que, sin ingenuidad pero también sin cinismo, seamos capaces de servir de contrapesos y barreras frente a quienes llevan a la humanidad de vuelta a formas de barbarie y de violencia.



