La investidura no es una foto fija
La rotunda derrota que ha sufrido el Gobierno esta semana certifica lo lejos que está de conseguir apoyos suficientes

Escucha la Línea Editorial del 28 de febrero
Madrid - Publicado el - Actualizado
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La vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha asegurado en las últimas horas que presentará el proyecto de Presupuestos Generales del Estado en el primer trimestre del año. Al mismo tiempo ha insistido, después de que el decreto del llamado escudo social haya sido rechazado por segunda vez en el Congreso esta semana, que lo volverán a presentar con algunas modificaciones. Montero hace con estas declaraciones un ejercicio de cinismo difícil de digerir. Ella y el mismo Pedro Sánchez han repetido hasta la saciedad que iban a sudar la camiseta para formar una mayoría que les permita aprobar siquiera unos presupuestos en esta legislatura.
La rotunda derrota que ha sufrido el Gobierno esta semana certifica lo lejos que está de conseguir apoyos suficientes. A finales del mes de octubre Junts anunciaba que ponía fin al acuerdo de investidura. La formación de Carles Puigdemont no está dispuesta a apoyar una moción de censura, pero desde entonces bloquea toda acción legislativa del Gobierno.
Mientras, el Gobierno insiste en que va a acabar la legislatura. Sánchez se considera legitimado porque defiende la foto fija de una investidura que se produjo hace ya más de dos años. Con este modo de razonar, Sánchez está minando una de las bases de la democracia. Ni siquiera los sistemas más presidencialistas le dan al líder del Ejecutivo un poder independiente del legislativo. En un sistema parlamentario es necesario renovar la confianza de los representantes de la soberanía nacional, de forma constante. Por eso la Constitución exige que se presente anualmente los presupuestos.



