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Las zonas de España más contaminadas por la presencia de amianto

Su exposición continua podría generar diversos tipos de cánceres 

Las zonas de España más contaminadas por la presencia de amianto

 

COPE.es

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 19:18

De manera crónica, el amianto se cuela en las portadas de los medios de comunicación. Esta vez la noticia ha estado en el metro de Barcelona, donde un trabajador ha denunciado que sufre asbestosis, una enfermedad respiratoria grave, causada por la exposición continua a esta sustancia tóxica. El afectado, Rafael Rubio, ha explicado que empezó a trabajar en 1978 en el metro de la ciudad condal, sin mascarillas ni las medidas de seguridad necesarias.

El uso del amianto está prohibido en España desde el año 2001. Su exposición puede provocar cáncer de pulmón, de laringe o de ovario, tal y como recoge la Organización Mundial de la Salud, que alerta que unos 125 millones de personas de todo el mundo están expuestas al amianto en su lugar de trabajo.

El coordinador de investigaciones sobre el amianto en el Instituto Catalán de Medicina, el doctor Josep Tarrès, ha reconocido que la presencia de amianto debe ser un asunto que las administraciones públicas deben tomarse en serio:“El Estado se lo tiene que tomar muy en serio, pero la administración solo se mueve cuando hay una entidad o una asociación en pie de guerra.Hay que alertar del problema, pero no está justificado crear una alarma social. Cuando la exposición es de manera continuada y pasan unos 15 años, el cuerpo lo va asimilando y es cuando pueden aparecer los síntomas.”

En España no existe un mapeo del amianto, pese a estar muy presente en viviendas, los techos de las escuelas, las tuberías naves industriales y marítimas, etc. A continuación mostramos algunas de las zonas más afectadas por esta sustancia tóxica en nuestro país:

Toledo

 Ponemos el foco en el barrio más poblado de la ciudad, Santa María de Benquerencia, también conocido como el Polígono, al que hace casi dos décadas le salió un lunar, que con el paso del tiempo ha ido mutando hasta volverse maligno. Las 90.000 toneladas de vertidos de amianto que dejó la empresa Ibertubo tras su cierre en el año 2002. Desde entonces, buena parte de sus habitantes no han cejado en su empeño por demandar a las administraciones su retirada.

Vertidos que en algunos casos se sitúan a unos 50 metros de las viviendas. Rafael se vio obligado a abandonar la suya para proteger a su familia. “No hay ningún indicador que diga que hay peligro inminente, pero ver los montones de amianto acumulados enfrente de tu casa inquieta. Me fui porque me sentiría culpable si algún día a mis hijos les ocurriera algo.”

Gema reconoce que en el barrio se ha instalado una especie de psicosis: “Es inevitable pensarlo. Si llegan los lodos del desierto, por dónde no se esparcirá el amianto. Todos estamos afectados. Y cuando digo todos, me refiero a toda la ciudad.”

Con este panorama, los vecinos dieron a conocer varios informes médicos que revelaban que al menos tres vecinos del barrio fallecieron por esta patología. Gema teme que en los próximos años haya un repunte de casos: “En 2024 nos tememos un repunte que se prolongará hasta el 2040, porque es una enfermedad que tarda en manifestarse entre 25 y 40 años”.

Los barrios madrileños de Orcasitas, San Pascual y Fuencarral

Miles de vecinos cambiaron entre los años sesenta y ochenta las chabolas en las que vivían por nuevas viviendas edificadas. Décadas después han descubierto que las cubiertas de los edificios –situadas en tres de las zonas con rentas más bajas de la capital de España– contienen amianto. Son 3.788 familias expuestas a riesgos cancerígenos por este material. Los afectados están separados por 25 kilómetros, pero su preocupación es palpable.

Sevilla

El amianto contaminó muchos solares del barrio sevillano de Bellavista. Los antiguos trabajadores de Uralita y vecinos del barrio todavía sufren las consecuencias de aspirar el polvo que provoca cánceres como el mesotelioma y otras enfermedades respiratorias.

A raíz de la prohibición de esta sustancia y del cierre de la fábrica en 2002, los terrenos de la factoría y otros depósitos donde se almacenaba o se arrojaban los residuos de amianto fueron descontaminadas. Entre ellas, la que luego sirvió para edificar los bloques de Jardines de Hércules. Sin embargo, queda una parcela por descontaminar, tal y como explica la Asociación de Víctimas del Amianto. A flor de suelo hay gran cantidad de residuos, sobre todo trozos de tubo y de chapa.

Murcia


Unos 200 centros educativos de la Región de Murcia cuenta en sus instalaciones con amianto, afectando a miles de escolares. Los expertos advierten que a largo plazo podrían sufrir importantes problemas de salud por su prolongada exposición.

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