En espera de la sentencia definitiva del 'procés'

Cuatro meses de que acabara, existe ansiedad por la sentencia de un juicio que deja la imagen de la justicia española en buen lugar

La sentencia

 

Patricia Rosety
@patriciarosety

Jefa de Tribunales

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 11:01

Ansiedad se puede decir que hay para conocer la sentencia, aunque el fallo ya se ha filtrado. La sentencia del Procés, porque no hay otra. Ansiedad e inquietud para unos y expectación para todo el mundo. Una sentencia que llega cuatro meses después de finalizar el juicio, que duró otros cuatro meses. Una sentencia voluminosa, pormenorizada, y muy medida, que dará respuesta a todas las cuestiones que se plantearon en el juicio. Se aplicará la ley en base a los hechos probados. Una sentencia que marcará la Historia de España. El tribunal de Marchena lo sabe, como también sabe las críticas que van a recibir y los recursos que se van a presentar hasta en el tribunal de Estrasburgo.

Durante cuatro meses, desde el 12 de febrero hasta el 12 de junio, se celebró un juicio transparente, con todas las garantías. Un juicio que Manuel Marchena dirigió con sensatez y serenidad. Era su esperanza y así lo dijo un día antes de que comenzase la vista oral. También lo hizo con firmeza, elegancia y paciencia, mucha paciencia. La imagen de la justicia española quedó en buen nivel.

En esos cuatro meses vimos a una Fiscalía firme que defendió y argumentó desde el primer momento el delito de rebelión. Consideró que fue un proceso rebelde, se utilizó la violencia, física e intimidatoria. Y con rotundidad dijo que lo que pasó en Cataluña fue un golpe de Estado. Sin embargo la Abogacía del Estado cambió de opinión con la llegada de Pedro Sánchez al Gobierno y rebajó la calificación a sedición, un delito contra el orden público. Reconoció la violencia pero no fue un elemento estructural. Será importante la calificación jurídica del concepto violencia para determinar el delito. Como también lo será el papel de los Mossos, a quienes se acusa de pasividad. Aunque el que fuera Mayor de los Mossos, José Luis Trapero, que será juzgado en enero en la Audiencia Nacional, se desmarcó del independentismo y se puso al lado de la Constitución. Incluso contó que tenían un plan para detener a Puigdemont y al Govern.

El tribunal de Marchena termina ahora su trabajo y le toca el turno, de nuevo, a los políticos. Dejaron que la situación terminase en la Justicia. No estaría de más que supiesen estar a la altura.

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