14 detenidos por supuestamente robar en cajeros con explosivos en Barcelona, Madrid y Málaga
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Integraban dos presuntos grupos criminales distintos
La Guardia Civil, la Policía Nacional y los Mossos d'Esquadra detuvieron en abril a 14 personas por presuntamente realizar quince robos en cajeros automáticos con explosivos caseros en Barcelona, Madrid y Málaga, han informado los tres cuerpos en comunicados este martes.
Los detenidos supuestamente pertenecían a dos grupos diferentes con miembros coincidentes y los agentes realizado 23 registros simultáneos en las provincias de Málaga (4), Toledo (3) y Madrid (16).
Presuntamente fabricaban los explosivos ellos mismos a partir de pólvora de petardos y otros artefactos pirotécnicos prensada en una cápsula metálica a la que denominaban "petaca".
Los agentes han intervenido una gran cantidad de billetes impregnados de tintas de seguridad de los bancos, numerosas armas de fuego y munición, balizas GPS, material de cerrajería para apertura de puertas, inhibidores de alarmas, material y ropa de Policía Nacional y Guardia Civil, dinero en efectivo, siete vehículos, ocho relojes de lujo y placas de matrícula falsas, entre otros efectos.
Además, han desmantelado una plantación de marihuana e incautado 112 plantas y se les imputan 15 hechos delictivos en los que sustrajeron más de 600.000 euros.
En Catalunya los agentes han destacado los robos en entidades bancarias de Santa Coloma de Gramanet y Montcada (Barcelona), en los que sustrajeron 67.450 euros y 127.210 euros respectivamente.
Los detenidos, que contaban con un amplio historial delictivo, cometían robos con violencia simulando ser miembros de las fuerzas de seguridad y utilizando técnicas, medios y equipamientos especiales, "no dudando en detener ilegalmente a sus víctimas y empleando una violencia extrema".
Las investigaciones las han tutelado el Juzgado de Instrucción número 23 de Barcelona y el Juzgado de Instrucción número 5 de Málaga.
DOS GRUPOS CRIMINALES
Los agentes impulsaron la investigación en agosto de 2022 al tener conocimiento de dos robos en entidades de Málaga, un tercero en octubre en Valencia y un cuarto a mediados de febrero en Pinto (Madrid).
Detectaron otro presunto grupo criminal cuyos miembros también cometían robos en cajeros automáticos utilizando explosivos con un 'modus operandi' similar y que contaban con el mismo proveedor de explosivos caseros. A este segundo grupo le atribuyen siete ataques a cajeros automáticos el 2021 en Barcelona, Madrid, Alcalá de Henares y Alcobendas (Madrid), donde lograron obtener un botín de cerca de 550.000 euros.
Acusan a los detenidos --otro investigado escapó-- de los delitos de pertenencia a grupo criminal, robo con fuerza, robo de con violencia, robo de vehículos, detención ilegal, lesiones, usurpación de funciones públicas, tenencia ilícita de armas y falsedad documental.
MODUS OPERANDI
Los detenidos utilizaban vehículos sustraídos de gran potencia, a los cuales, tras realizar el robo, les prendían fuego o rociaban con extintores para volver a desplazarse en otros turismos sustraídos que habían ocultado pero no utilizado, lo que dificultaba todavía más su esclarecimiento.
Su modo de actuar contaba de tres fases: primero, seleccionaban los objetivos o víctimas, con informaciones privilegiadas sobre su situación económica o sus negocios; posteriormente, les vigilaban, controlando sus rutinas y movimientos, y, finalmente, en función del objetivo, llevaban a cabo el robo con fuerza o con violencia, simulando ser miembros de las fuerzas de seguridad y utilizando técnicas, medios y equipamientos policiales, llegando a detener ilegalmente a sus víctimas.
ROBOS SIMULANDO SER POLICÍAS
Ambos grupos intercambiaban integrantes y su actividad delictiva supuestamente trascendia el robo a entidades bancarias con explosivos: algunos de ellos habían participado en dos hechos delictivos de carácter violento ocurridos en Málaga.
El primero de ellos fue a principios del pasado mes de marzo, en el municipio malagueño de Vélez, a las puertas del domicilio de la víctima, donde se hicieron pasar por policías --armados con pistolas y exhibiendo chalecos y placas policiales-- para introducirla a la fuerza en un vehículo, maniatándola con bridas y la trasladándola a un descampado. Allí la golpearon, al tiempo que le reclamaban la ubicación del lugar donde tenía guardado el dinero en su domicilio, y le sustrajeron su documentación, 1.270 euros, y llaves de su vivienda, de su local de trabajo y de su vehículo.
A mediados de abril, los arrestados asaltaron a otra víctima en un polígono de Málaga. Como en el caso anterior, tras vigilar a la víctima, decidieron asaltarla cuando iba conduciendo y portaba en el interior del vehículo 30.000 euros en efectivo y un pagaré de 3.430 euros. En esta ocasión, le cerraron el paso por delante y por detrás con dos vehículos, rompiendo los cristales de su coche y sacándolo por la fuerza del interior para quitarle el vehículo y marcharse con él y su dinero.



