ELECCIONES CATALUÑA (Crónica)

Los convocados a mesas, entre el sentido de la responsabilidad y el respeto

Los convocados a las mesas electorales este 14F afrontan el reto de ayudar a posibilitar unas elecciones en tiempo de pandemia entre el sentido de la responsabilidad de unos y el respeto o incluso el miedo de otros, que en algunos casos han presentado sus excusas ante las juntas electorales de zona.,En el primer grupo está Inés Bermejo, médico de Barcelona, citada para ser presidenta de mesa y que no se ha planteado siquiera no acudir porque

Agencia EFE

Publicado el - Actualizado

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Lara Malvesí y Olga Domènech

Los convocados a las mesas electorales este 14F afrontan el reto de ayudar a posibilitar unas elecciones en tiempo de pandemia entre el sentido de la responsabilidad de unos y el respeto o incluso el miedo de otros, que en algunos casos han presentado sus excusas ante las juntas electorales de zona.

En el primer grupo está Inés Bermejo, médico de Barcelona, citada para ser presidenta de mesa y que no se ha planteado siquiera no acudir porque es consciente de que al estar vacunada y estar familiarizada con el uso de EPI es "la opción menos mala" frente a otras personas de riesgo.

"Si alguien lo tiene que hacer, prefiero ser yo, que estoy entrenada en salas covid, y no alguien más vulnerable", ha dicho la doctora, escéptica con respecto a la posibilidad de que vayan a votar los contagiados y personas en cuarentena.

Por su parte, Montse Pont, gestora, de 56 años, explica a Efe que aunque lleva años luchando contra un cáncer, su "decisión" ante la convocatoria para ir la mesa ha sido "ser responsable" y "no eludir" la tarea.

"Confío que habrá el máximo de medidas de seguridad", señala esta vecina de Cardedeu (Barcelona), que cuenta que la semana después del 14F se "autoconfinará" de sus clientes, "la mayoría de más de 75 años".

"Lo que sí me da mucho miedo es el frío que pasaremos en el pabellón tantas horas con todo abierto. No cogeré el covid, pero quizá sí una pulmonía", ha comentado.

También Anna Izquierdo, enfermera, de Sabadell, a la que le ha tocado ser suplente de vocal en la mesa el domingo 14, ha señalado que es una "responsabilidad" que llegado el caso no eludirá "para evitar que otra persona más vulnerable tenga que hacerlo".

"Ya que me ha tocado intentaré hacerlo bien y no hacer como muchos que van al médico a pedir un papel a ver si pueden no ir", ha reflexionado.

La joven de 30 años, que pasó la covid en diciembre, ha mostrado sus dudas sobre si se ordenará bien a las personas en las colas de voto y sobre si realmente se distribuirán EPI para todos los miembros de las mesas.

"¿Lo de que los positivos vayan a votar? Pues al menos será solo una hora y estaremos preparados, me preocupa más que en el resto del día vengan asintomáticos y se hayan tomado para ellos menos precauciones", ha explicado.

También a Arnau, un publicista de 29 años de Badalona, le ha tocado por primera vez estar en una mesa y como presidente. Dice que se siente "orgulloso" y que no dudará en ir porque "la democracia es lo primero".

En declaraciones a Efe ha dicho estar a la expectativa de qué ocurrirá en el tramo de voto de contagiados o personas en cuarentena, al que ha llamado "la hora zombie" para quitarle hierro.

Menos gracia le hace acudir a la mesa electoral a Josep Aguilà, de Riba-roja d'Ebre (Tarragona), que se queja de que es además la sexta vez que lo convocan: "La lotería en cambio no me ha tocado nunca", ironiza.

Aguilà, que hace unos días ya votó por correo precisamente para evitar tener que coincidir con otras personas el 14F, se ha excusado por primera vez en su vida de la citación alegando que tiene 66 años y que "sería una imprudencia y un riesgo para la salud, tanto mía como del resto".

"Todavía no me han contestado", explica a Efe este jubilado, que habitualmente vive en Barcelona, por lo que tendría que desplazarse alrededor de 200 km para ir a la convocatoria electoral.

Aludiendo a su asma y al que sufre su madre, persona también de riesgo, Julia, de 26 años, también dice que intentará no tener que ir, aunque si finalmente no puede excusarse usará "todas las precauciones posibles".

La joven ha apuntado a Efe que "dada la situación de pandemia, las elecciones deberían haberse realizado de otra manera".

"No puede ser que yo lleve meses siendo responsable como ciudadana y evite todo contacto innecesario y luego se me convoque a una mesa en la que voy a tener que saludar a todo el barrio y sabiendo que a determinadas hora vendrá gente enferma. Estoy, la verdad, bastante nerviosa", ha reconocido.

En la misma línea, Irene Olmos, vecina de Barcelona, ha contado que recibió con sorpresa la citación para ser miembro de mesa y que, aunque "no quiere" ir, acudirá porque no reúne condiciones para ser eximida.

"Me parece una falta de coherencia total que después de todas las restricciones ahora me tenga que ver expuesta a esto. Se deberían haber facilitado otros métodos de votación", ha añadido.

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