Sergio, empresario: "Pasé de ser peón por 40 euros al día a tener ocho proyectos abiertos y 14 personas contratadas"
La historia de superación de un joven ucraniano que llegó a Madrid sin apenas recursos y hoy dirige una próspera empresa de reformas con 14 empleados

Sergio, empresario
Publicado el - Actualizado
3 min lectura
La historia de Sergio es la de un joven ucraniano que llegó a España hace casi diez años buscando un futuro mejor y ha pasado de trabajar como peón por 40 euros al día a dirigir su propia empresa de reformas, con la que ha llegado a gestionar ocho proyectos abiertos y tener 14 personas contratadas. Su recorrido, lleno de obstáculos y superación, lo ha contado en el espacio digital 'Sector Oficios Podcast'.
Un peón a 40 euros al día
Sergio aterrizó primero en Tenerife en 2016, huyendo de la situación en Ucrania. Sin papeles ni conocimiento del idioma, sus inicios fueron precarios. Poco después, se trasladó a Madrid, donde encontró un trabajo como peón de obra por 40 euros al día. "Nos quedamos con 100 euros en el bolsillo para pasar el mes hasta cobrar", recuerda sobre la incertidumbre de aquellos primeros momentos.
El desgaste de los primeros empleos, mal pagados y físicamente muy exigentes, le empujó a formarse. "Me cansé y dije: 'voy a aprender algo'", explica. Aunque mintió para que le contrataran como pintor sin tener experiencia, su ingenio y determinación le permitieron aprender sobre la marcha. La anécdota que mejor lo ilustra es cuando su jefe le mandó alicatar una cocina: "El YouTube 15 minutos, venga, alicatamos", rememora con humor.

Las claves del nuevo mobiliario de cocina: sostenibilidad, funcionalidad y diseño como tendencias imbatibles.
El salto a empresario
Fue su mujer quien le dio el impulso definitivo para establecerse por su cuenta. Empezaron desde cero, sin herramientas ni vehículo. "Recuerdo llevar los cables con maletas de viaje en el autobús", detalla. Su primer gran encargo, la reforma de un chalet en Arturo Soria (Madrid), les permitió empezar a invertir en material y contratar a sus primeros empleados.
Si mañana no viene un trabajador, yo puedo cambiar la ropa y terminar su trabajo"
Los comienzos como autónomo no fueron fáciles. Tuvo que hacer frente a la burocracia para conseguir abrir una cuenta bancaria con su estatus de refugiado. "¿Cómo puede ser que yo quiero facturar dinero legalmente y no me dejas?", se lamentaba entonces. La ayuda desinteresada de una empleada del banco fue clave para poder recibir los primeros pagos y seguir adelante.
Crecimiento y retos del sector
Hoy, la empresa de Sergio está consolidada, pero se enfrenta a los desafíos habituales del sector. Uno de los principales es la dificultad para encontrar personal cualificado. "Vienen diciendo 'soy albañil de primera' y no saben ni hacer rozas", una situación que recuerda a las experiencias de otros empresarios como David Canales.

toAlbañil en formación
La gente quiere el precio tan bajo"
Otro reto es la fuerte competencia en precios. "La gente quiere el precio tan bajo", afirma, explicando que es imposible competir con quienes operan sin tener a sus empleados asegurados o con contratos precarios, un problema que afecta a muchos autónomos y pequeños empresarios del país. También ha tenido que lidiar con impagos, como el de una clienta que, según descubrió más tarde, había dejado deudas a varias empresas.
A pesar de las dificultades, Sergio mantiene una filosofía de trabajo clara, basada en el compromiso con el cliente. "Si mañana no viene un trabajador, yo puedo cambiar la ropa y terminar su trabajo, no dejar al cliente tirado", asegura. Con la vista puesta en el futuro, su próximo objetivo es expandirse al negocio de las casas prefabricadas para dar respuesta a la demanda de rapidez del mercado, convencido de que "España necesita constructores".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



