Cataluña, la región menos atractiva para las empresas y los profesionales

El País Vasco y Madrid son las comunidades más competitivas desde el punto de vista fiscal 

Vista de Barcelona

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Agencias

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 13:27

El País Vasco y Madrid son las comunidades más competitivas desde el punto de vista fiscal y Cataluña, la que menos, por el elevado número de impuestos autonómicos adicionales a los de la Administración central, por lo que triplica la media de tributos.

Estas son algunas de las conclusiones de la III edición del Índice Autonómico de Competitividad Fiscal (IACF) correspondiente a 2019, que clasifica a las autonomías por su capacidad de competir fiscalmente para retener y atraer a empresas y profesionales, lo que genera actividad económica y empleo.

El índice, elaborado por la Fundación para el Avance de la Libertad, con el apoyo de la Unión de Contribuyentes y de la Tax Foundation estadounidense, tiene en cuenta los tramos autonómicos de los grandes impuestos, los tributos cedidos a las comunidades, la especificidad canaria y la de los regímenes forales, así como los impuestos adicionales establecidos por cada comunidad autónoma.

Igual que en 2017 y 2018, Vizcaya encabeza el IACF, seguida de Madrid, que pasa de la tercera a la segunda posición, Álava y Guipúzcoa.

Andalucía es, junto con Murcia y Extremadura, la comunidad que más mejora este año su competitividad fiscal, aunque necesita reducir los tipos del IRPF en todos los tramos y, en el de sucesiones, aplicar bonificaciones y reducciones.

Pese a mejorar en sucesiones, Aragón se mantiene en los últimos lugares, al estar sus puntuaciones entre las peores para tres de los principales impuestos: renta, sucesiones y patrimonio.

Asturias presenta una caída sostenida desde la primera edición del IACF, en 2017, lo que atribuye a que no ha emprendido las reformas fiscales que han hecho mejorar a otras comunidades y ha aumentado los impuestos propios adicionales.

Le recomienda reducir sucesiones, bajar los tipos del tramo autonómico del IRPF y actuar en patrimonio e impuestos autonómicos adicionales.

Baleares, indica el estudio, tiene margen de mejora en todos los ámbitos: renta, sucesiones, patrimonio, actos jurídicos documentados e impuestos propios.

Canarias es de las mejor posicionadas, aunque hay dos comunidades sin marco fiscal diferenciado (Madrid y La Rioja) que han logrado superar al archipiélago en competitividad fiscal.

La eliminación de patrimonio o bonificarlo al 100 %, junto con actuaciones en los demás impuestos y la derogación del canon de vertido, ayudarían a situar al archipiélago en las primeras posiciones del país por competitividad fiscal.

Cantabria mejora su posición por la rectificación de bonificaciones en patrimonio y puede acrecentar su competitividad fiscal si practica bonificaciones y deducciones en sucesiones; reforma los tramos de la renta; baja sus tipos y equipara la tarifa de patrimonio a la estatal o elimina el impuesto.

Castilla-La Mancha, prácticamente estable en la mitad de la tabla, debería hacer una regulación de sucesiones más parecida a la cántabra o la andaluza y rebajar los tipos y el número de tramos en renta.

Castilla y León prosigue su lento descenso en puntuación, al no haber emprendido reformas fiscales de importancia. La mejora en sucesiones ayudará en el futuro y también si redujera o eliminara patrimonio, actos jurídicos e impuestos propios.

En la Comunidad Valenciana observa que no ha emprendido reformas fiscales en materia tributaria y se mantiene en el furgón de cola, que podría mejorar con "reformas de calado" en prácticamente todos los impuestos.

Extremadura necesita cambios en sucesiones como ha hecho Cantabria o Andalucía, aumentar el mínimo exento en patrimonio y rebajar "drásticamente" la tarifa de este impuesto, que es "muy probablemente la más elevada del mundo".

Galicia ha introducido una cierta mejora en patrimonio, que puede incrementar con la bonificación al 100 % de ese mismo impuesto y actúa sobre renta, sucesiones e impuestos menores.

El estudio señala que el alto nivel de competitividad fiscal de La Rioja se debe a la bonificación en patrimonio al 100 % y bajar en sucesiones en los tipos del IRPF.

Murcia puede avanzar si actúa en patrimonio, sucesiones, renta e impuestos menores.

Navarra, que el IACF dice que ha perdido competitividad fiscal pese a su régimen foral, debe subir la reducción por trabajo en el IRPF, reducirlo en todos sus tramos y pasar de once tramos a un máximo de cinco. Necesita bajar en sucesiones y patrimonio y derogar el impuesto a grandes comercios.

El éxito de Madrid, considera el informe, obedece al enfoque en impuestos como patrimonio y señala que aún tiene espacio de mejora, sobre todo en sucesiones, IRPF e impuestos propios.

Álava necesitaría reducir el IRF en todos sus tramos, con un tipo máximo del 44 %; deflactar la tarifa e incrementar la deducción por descendientes, además de reducir el número de tramos.

Guipúzcoa puede mejorar si reduce el IRPF en todos sus tramos; sube la bonificación del trabajo para las rentas bajas y baja los tramos de ocho a cinco, además de la tarifa en sucesiones y patrimonio

Vizcaya necesita reducir el impuesto sobre la renta en todos sus tramos y también el número de éstos. Puede actuar también en sucesiones, patrimonio y el gravamen de transacciones patrimoniales.

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