¿Se nota ya el veto al gasóleo ruso al repostar? Los expertos anuncian en COPE el momento crucial

Madrid - Publicado el - Actualizado
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Tras el carbón y el crudo, llega el diésel. La prohibición de importar ese hidrocarburo y otros derivados petrolíferos de Rusia entra en vigor este domingo en la Unión Europea y se añade al mecanismo de sanciones por la invasión de Ucrania, que busca asfixiar financieramente al Kremlin.
De los nuevos derivados prohibidos, el mayor desafío es el veto al diésel, el carburante que emplean cerca de la mitad de los coches de la UE y la mayor parte del transporte pesado y marítimo y la maquinaria. En torno al 40 % de las importaciones comunitarias provenían de Rusia antes de la guerra, pero Bruselas confía en que el período de transición desde que se anunciaron las sanciones en junio hasta que se aplican en febrero haya sido suficiente para garantizar otras rutas alternativas.
¿Va a subir el precio del diésel en las gasolineras?
Una de las grandes dudas es si la medida va a afectar al precio que pagamos en las gasolineras a la hora de llenar el depósito. Los expertos aseguran que no será así y que no va a haber un aumento en los precios, según explica a COPE Nacho Rabadán, director de la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio.
"En los últimos días ha estado bajando porque la Unión Europea está comprando mucho gasóleo ruso antes de la entrada en vigor del veto", explica el experto. Además, asegura que "no se está notando" y que "no es una cosa que se vaya a notar a corto plazo", ni tampoco a "corto-medio".
Dependencia energética de Rusia
Hasta la invasión de Ucrania, la UE tenía una enorme dependencia energética en Rusia, y Putin ha hecho caja en un año con una crisis energética histórica. Moscú le ha facturado a la UE 140.000 millones de euros en carbón, gas y petróleo desde que arrancó el conflicto bélico el 24 de febrero de 2022, según el Centro para la Investigación en Energía y Aire Limpio (CREA), frente a los 99.000 millones de 2021.
Sin embargo, la tendencia ha ido cambiando y en el último trimestre del año las compras de productos petroleros de la UE a Rusia se redujeron hasta el 14,14 % del total de las importaciones, frente al 25,9 % del primer trimestre, según datos de Eurostat. "Nuestras medidas están golpeando el núcleo de la economía rusa", apuntaba este jueves durante una visita a Kiev la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, quien celebró en particular que los ingresos energéticos que la UE aportaba a Rusia estén menguando en torno a 160 millones de euros al día.
Sanciones adicionales del G7
En paralelo a las sanciones que los países occidentales aplican en sus propios territorios, la UE, el G7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido) y Australia, han establecido otras medidas que buscan golpear al sector energético ruso también en el mercado global.
Desde diciembre, ese bloque de aliados de Ucrania aplica un tope de 60 dólares por barril al precio al que sus navieras pueden transportar crudo ruso a terceros países. Esos países acaban de cerrar las negociaciones para establecer otro máximo al transporte de diésel y otros derivados petrolíferos rusos, fijados en 100 dólares y 45 dólares, respectivamente.



